domingo, 27 de septiembre de 2015


Las aventuras de Gog y Magog, los gemelos primordiales capítulo I: Génesis
El señor Philip Nulty Gómez, se encontraba en su restorán favorito de raw food. Mientras masticaba lenta y distraídamente las hojas más altas de un secuoia, no paraba de pensar en su deuda con el banco hipotecario, su auto que ya estaba pasado de moda, lo bueno que estaría practicarle cunnilingus a la napolitana en pleno período menstrual a una joven pobre, sucia  y desnutrida de unos 12 años que siempre se cruzaba por la avenida de retorno a su domicilio y en como el aumento del tiempo de casados con su mujer la hacía cada vez más insulsa e insufrible, lo cual consistía en una función directamente proporcional. Esas y otras amargas ideas, de forma recurrente y continua, lo embargaban durante el día y la noche y no le dejaban acceder a los 14 minutos de sueño para que su biología lo tenía preparado. Ah, me olvidé de decirles que El señor Philip Nulty Gómez era una jirafa. Ya está.
 En eso estaba, cuando por entre las ramas que se movieron con un tímido murmullo, se encontró con la cabeza y parte del cuello de Greg Brastack López, el cual lo saludaba con alegría dicharachera y algo de resentimiento a la vez. Philip Nulty Gómez, que hace tiempo había cambiado de enfoque social con su amigo e incluso ya no le hablaba más que por compromiso cuando no tenía más remedio, lo saludó, no obstante con gran camaradería viril, preguntándose mentalmente que aguinaldo estarían pagando en la constru para que Greg Brastack López, mancillara con su falta de clase el restorán en que insólitamente coincidían. Más sin embargo, le sorprendió no encontrarlo acompañado de  su inseparable hermano gemelo, John Brown Pérez.
-Ah, es que John tuvo que volver a casa porque se olvidó de la cédula y no le dan el pasaje. ¡Nos vamos a ver a Airon Maiden a Argentina! ¡Bo, venite con nosotros, no sale tan caro, bo! Yo te vi por la ventana y entré a decirte, llegamos hoy de noche, vemos a la bestia y nos volvemos en el barco de la madrugada y ta… si pintan unas minas, nos da el tiempo; yo me compré unos condones de Peñarol y mi hermano unos de Unicef, con agujeros para la respiración del pene… mañana ya estás de vuelta pal laburo. ¡Dale!
Philip Nulty Gómez, pensó en que podría ponerle la excusa de una salida laboral  por razones de negocios a su mujer (que no aprobaba a sus mugrientos y degenerados amigos de  antes de casarse (A.C.)) y a sí mismo, la excusa de ir a ver a Airon Maiden, sin embargo, algo le daba miedo, ya que sabía que su mujer era telépata y podría descubrirlo. En caso de que la tecnología telepática de Ancel fallaba por causa del viento o quizá de los rayos cósmicos o ella estuviera muy distraída viendo Breaking Bad o neouruguayeando con sus amigas mientras tomaban cavernet suvignon en copones, estando en Buenos Aires, no cabía tampoco la posibilidad de que algún chusma de mierda de los que habitaban en su aldea lo pudiese delatar intentando introducírsela alguna morochita por la plata para la droga o yendo a un prostíbulo bonaerense, los cuales tenían mejor clase y minas. Sin embargo, algo le daba algo de desconfianza o temor y aún no se decidía, ya que en realidad, su profunda mente matemática le indicaba que las probabilidades negativas con respecto a su plan, eran bastante elevadas también y que dependían mayoritariamente de variables que él no podía controlar o predecir.
-¡Dale bo! Pasá por el cajero y nos vamos juntos, si precisás algo en casa hay ropa pa prestarte y eso…
-Es que no me bañé…
-¡Dale Philip! ¡Qué te pasa! ¡Vamoo a rockear como cuando éramos jóvenes, loco! ¿Qué pasó con el metal y la unidad?
Esta última puya de su camarada, le hizo ponerse en una autopresión psicológica de necesitar sentirse joven nuevamente haciendo todo tipo de estupideces, cosa que le pasaba seguido, lo cual sin embargo, disfrazó psicológicamente con algo como una añoranza de ver fragmentariamente a Bruce Dickinson androide y Steve Harris Zombie nuevamente interpretando sus temas por entre un mar de cabezas de cavernícolas reventándose entre ellos ya todos los demás, cagándose de calor y siendo reventado a palos, mientras olía los sobacos y genitales de la multitud pogueando.
-¡Dale! ¡Vamos para ahí!
-Avísale a tu mujer…
-¡Mi mujer que se maneje! ¡Aguante el metal!
Los dos tomaron decididamente el camino de cuatro cuadras hacia la casa de los gemelos y treinta y dos cervezas. Pero cuando iban a abrir la número treinta y cinco, algo terrible hizo que de golpe, Philip Nulty Gómez se atragantara con su propia risa.
-¡Hijo de puta! ¡¿Vos te pensás que no sé la contraseña de tu facebook mental! ¡Así que te vas a ir “a ver a Arion Maiden”, para en realidad después irte a  “Cachorras” ambiente climatizado o a “Abi y Sofi” promo 100 pesos, somos todas mayores sabemos lo que hacemos, no arrojar en vía pública?!
Greg Brastack López, se meó arriba y se puso más nervioso que nunca, intentando inventar una excusa que salvara a su amigo y también pensando que la mujer de este, podría saber telepáticamente que él y su hermano pensaban ir a “Shi y Noe” Completitas promo 70 pesos ambiente climatizado  y que podría decírselo a su madre, con quien aún vivían. Philip Nulty Gómez, agradeció en su fuero interno que en realidad su mujer leyera mal y no supiera que él en realidad pensaba ir a “Sabry Completita” ambiente climatizado 24 hrs. Promo 100 pesos o a “Cami y Naty” Solitas. Full time. Prohibido para menores de 18 años. Volante entregado en mano. No lo arroje en la vía pública-Ley 260, mientras comenzaba a correr de su mujer, quien enceguecida por la ira de estar llegando a los treinta, comenzó a perseguirlo con un cuchillo eléctrico para cortar pizza de última generación, que sólo les salió 864, 99 más I.V.A. pero ta, de última lo pusieron en la tarjeta y a parte sumaron puntos para cambiar por la mezcladora de té con azúcar digital con Usb y Wi-fi.
La carrera por la selva no dejaba tregua ni al perseguidor ni al perseguido. Ambos se movían como rayos rosados (ah, me olvidé de decirlo, eran jirafas rosadas), quebrando los jóvenes brotes de la frondosa vegetación, como si una información atávica e ineludible en sus genes los empujaran a ello, perseguir y ser perseguido. Intentar asesinar y huir para vivir.
Philip Nulty Gómez estaba a unos pocos metros de la meta, ya se veía la cosa esa de papel que hay que romper pa que las cámaras registren que la rompió uno antes que el otro y así dictaminen que ganó la carrera, aunque siempre queda la duda de si n fue la cosa de papel que corrió hasta el ganador mientras este estaba quieto. Ya veía la prensa y un tipo con una copa como un wáter y como haciéndole la paja a una botella de champaña que eyaculaba para todos lados y unas putonas con tetas como pan de a kilo y unas caras de putas que no podían más, medio saltariqueando con las tetas subiendo y bajando rítmicamente por un efecto relacionado con la gravedad. “¡Pa! A la  rubiecita esa le pongo yoka en la concha, se la lleno de leche y le chupo el culo hasta sacar yogurt Claldy ”, pensaba para sus adentros, apretando el paso para llegar a la meta.
No obstante,  casi ya con un pie atravesando el muro de  la embajada donde le darían asilo y protección diplomática, el otro pie se le enganchó con la puta raíz de la cantidad de baobabs, secuoias y esos árboles de mierda que dios se le había dado por plantar en abundancia en ese barrio, sólo pa que cuando Salgari no sabía que hacer en sus textos, algún boludo se enganchara el pie en una raíz salida pa afuera del suelo del puto árbol y le diera tiempo a pensar que hacía. “¡Van a ver! ¡Me voy a quejar a la Intendencia y a la comisión pro-derechos humanos! ¡Yo no los voto más!” se distrajo pensando, no sin percatar que su mujer lo tenía agarrado de las wampas y con el cuchillo eléctrico para cortar pizza de última generación, que sólo les salió 864, 99 más I.V.A. pero ta, de última lo pusieron en la tarjeta y a parte sumaron puntos para cambiar por la mezcladora de té con azúcar digital con Usb y Wi-fi, le cortaba los testículos, que salían volando por el aire y quedaban muy lejos, tirados y huérfanos, al costado de la Ruta 67, pasando un poquito el parque.
Ambos testículos estuvieron  inconscientes y doloridos por un momento. Luego, comenzaron a levantarse lentamente y a mirar la infinita Ruta 1, en dirección a los accesos al Cerro, pensando que aventuras les depararía el destino, no sabiendo a dónde ir y teniendo que moverse obligatoriamente, como era ley entre los testículos gemelos huérfanos.
-Che Gog ¿Esta mierda es la historia de nuestro génesis? –dijo Magog a su hermano.
-Y sí, boludo… ¿Qué querías, que Phill Collins y los demás se juntaran por plata y te dieran un recital en el fondo de tu casa mientras te comés un asado? ¡Pelotudo de mierda! ¡Entrá a caminar que tenemos que encontrar una heladera antes que se nos pudra la leche!

Fin

Proximamente: Las aventuras de Gog y Magog, los gemelos primordiales, capítulo II: Welcome to the jungle.



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