miércoles, 28 de noviembre de 2012

Pacientes lectores y lectoras del humilde fanzine conocido popularmente como Cosas Raras: Quiero comunicar públicamente mi frustración infinita, ya que nuestra máquina infernal conocida por algunos como "impresora" decidió que era bueno morir agonizantemente y hasta nuevo aviso no podremos tener más ejemplares del número 1 ni poder concretar el número 2. 
Para que puedan soportar la tortuosa vida sin leernos, les dejo algunos adelantos de Cosas Raras 2. Nos vemos pronto.

La mejor editora del universo: Werdy























jueves, 15 de noviembre de 2012

comics de mierda en la flia!!!! 17 y 18 de noviembre

Bueno, resulta que el comics de mierda de setiembre de este año, lo vamos a terminar presentando ahora porque no tuvimos tiempo de imprimirlo, lo cual es muy bueno: cuanto más como la mierda mejor. Este numero cinco, edición especial por nuestro añito de vida (todavía nos cagamos en los pañales) tiene las acostumbradas pelotudeces de las historietas cuando se quieren hacer las pro: tapa a colores, más páginas y la misma mierda de contenidos con otro envase (por lo menos nosotros somos sinceros y lo decimos). Su presentación será en la Flia (feria del libro independiente y analfabeto), el próximo fin de semana (avisamos con pila de tiempo eh?). En el affiche están los datos de cómo dónde cuándo ir y que llevar como vestimenta formal.
Aparte de C.D.M, el trapo o caballete de piñazo e frente capaz que aparece con unas cosas raras, algunos libros de cuentos y mutaciones que hemos publicado hace unos meses con nula propaganda y obviamente; por suerte también podrán ver otras cosas buenas de la F.L.I.A. si van (no tan buenas como C.D.M. y piñazo e frente en general) Para muestra les dejamos fragmentos de sorete de C.D.M 5:
Humor Pelotudo páginas y páginas de pelotudeces de la mano de mi, Piero y el Seba.
De regreso, Nosferatu Pirógena historia gótico cyber punk con manteca, surgida de las fuliginosas mentes de mi y el presenta
El único y más hermoso El Capitán sorete (también conocido como Pablo Gómez), nos manda desde Barcelona un rejunte de sus dos Fanzines homónimos y una historia inédita "El hombre bueno y el perro abandonado" ¡para cagarse de risa!
Publicidad que incorporamos para bancar la revista
El gabinete higiénico del Dr. Jan Svankmajer (Vol. 5) No diremos nada, el misterio es esencial (de vainilla)
secomoelpato.org Lucas se va a la mierda con este comic de la concha de la lora NO SE PIERDAN LA FLIA Y CDM 5 O LO LAMENTARÁN

lunes, 5 de noviembre de 2012

El atake del RE

El ataque del Re Fermín Guillermezky Della Giovanpaola no introducía su miembro viríl en un receptáculo anatómico llamado comunmente “vagina” o en otras cavidades anatómicas útiles al fin del placer sexual, conocidas generalmente como “ano”, “boca” “cerebelo”, “cavidades cóncavas o inconexas”, “agujero para meter las pilas de una muñeca barbie de tu prima que se dejó olvidada en la piscina”, o nombres así, pasibles de estar involucradas en relaciones tanto hetero como homo sexuales. No. No lo hacía como desde hace 50 años y eso que tendría veintidós o veintitrés. Esto generábale una malsana ansiedad por no ver satisfechos sus deseos instintivos más básicos, aparte del de supervivencia animal y consumo de celulares animal. En otras palabras, necesitaba mucho coger. Para acceder a tan soñada instancia ideó un plan (con dulce de leche), sumamente complicado como encontrar una abeja africana en un sobre de tiempost, además de inconcebiblemente sofisticado y sutilmente invencible. Un año estuvo el perseverante maestro de la estrategia, yendo a clases de guitarra en el instituto Walter Chango y cuando al fin había aprendido el acorde de Re (D en cifrado americano), tomó su guitarra, el afinador “Creep” adquirido en el local “Do Re Mi” de dieciocho de Julio casi Eduardo Acevedo y puso sus dedos en posición de Re, al tiempo que empezaba a tocar dicho acorde, por un período de tiempo que pocas personas creerían creíble en una situación en que hubieran sabido cuan largo sería el período de tiempo durante el que tocaría en el momento en que este comenzara a tocar y no al final de dicho período de tiempo, instancia que en este caso no era tal, si no todo lo contrario. Días estuvo su familia escuchando con agrado como su hijo (para la madre y el padre), hermano (para la hermana) y tipo que a veces le daba comida y sacaba a cagar (para el perro), con una ejemplar fuerza de voluntad como aprendida en el libro “Trabajo”, practicaba y practicaba sus lecciones de guitarra arpegiando, tocando en bals, rasgueando desesperadamente a distintas velocidades y con mayor o menor swing el reiterativamente reverberante re sin restringirse en su reincidencia. Mas en un momento, el agrado se tornó fastidio, cuando durante quince días sin parar el joven Fermín Guillermezky Della Giovanpaola tocó Re, sin parar para comer, dormir, ir al baño o bañarse y sin nunca considerar si quiera el aumento de un semitono hasta llegar a un Re sostenido y menos aún tocar un Mi. A punto de perder la cordura y quedar flagos, expulsaron cruelmente a su hijo de su casa y le hicieron una denuncia pidiendo a la policía una orden judicial para que Fermín Guillermezky Della Giovanpaola no pudiese acercarse a menos de doscientos metros de cualquiera de ellos o conectar su guitarra electroacústica a un parlante con la potencia necesaria para que les llegara el sonido a sus torturados oídos. Si bien la justicia falló a a favor de los Gonzáles (que era la familia de Fermín Guillermezky Della Giovanpaola), estos exigieron que se le pusiera una tobillera con chip GPS para que la policía pudiera estar siempre informada de la ubicación geográfica del individuo y así evitarse la molestia de trabajar en hacer patrullas o cosas así, aunque de seguro tampoco le darían bola al sistema GPS por chatear por celular con chongas de esas que anda con milicos para sacarle retención judicial y fue entonces, que Fermín presentó una demanda por daños y perjuicios al estigmatizarlo con tal tobillera (sin nunca dejar de tocar Re) y fue a los tribunales que fallaron a su favor , con tal de sacarlo de la sala y no escuchar más el monótono y reiterativo Re recio cual retama. Con el dinero que Fermín Guillermezky Della Giovanpaola recibió al ganar la demanda pudo gratamente vivir de Rentas sin preocuparse por su manutención económica ni trabajar ni ninguna de esas cosas a las que los hombres maduros se deben dejar someter sabiamente para bien de si mismos y de la comunidad; y dedicarse a tocar el Re. Poco a poco, el intolerante fenómeno de saturación y denuncia que Fermín sufriera con su familia se fue extendiendo a lo largo, ancho alto y otras dimensiones de la sociedad toda, siendo expulsado luego de haber quedado fuera de su familia, de su barrio, luego de su ciudad, su departamento y su país y ganando sin falta todas las contrademandas que hacía hacia los grupos sociales que lo discriminaban. A esta altura, de forma directamente proporcional a su persecución discriminativa por grupos y comunidades enteras, su fama mediática crecía y crecía, llegando incluso a llegar a generar no sólo simpatía entre grupos melómanos, si no incluso a inspirar un nuevo estilo musical (el Reísmo), que si bien intentó emularlo, nunca tuvo la habilidad técnica necesaria para tocar un acorde tan complicado por tanto tiempo. Las disqueras famosas a nivel internacional buscaron que Él les permitiera grabarles su primer disco pero un artista tan genuino, genial, under, reticente y retardado como Fermín no tranzó con éstas, ni con Santaolalla ni con las “independientes”, aumentando aún su fama y convirtiéndose en el paradigma de artista fiel a sí mismo, al declarar que no grabaría para nadie que le sugiriera que comercializara un poco su música poniéndole algún Fa o un La menor que queda bárbaro al lado del Re y sugiriéndole cambiar su estética a algo más Juan Carlos Jobim. A esta altura, Fermín Guillermezky Della Giovanpaola ya tenía el dinero y la fama suficiente como para tener unas cuanta supermodelos y chongas por el estilo deseosas de que se las embutiera y dejarse de joder, sobre todo después de ganar en los Records Guiness de la cerveza por ser el ente en toda la galaxia que más tiempo ininterrumpidamente había tocado el Re. Pero Fermín Guillermezky Della Giovanpaola tenía un plan mucho más ambicioso y no era de aquellos que se conforman con quedarse a la mitad del camino. Cuando ya las mismas Naciones Unidas tenían miedo de seguir discriminando a Fermín Guillermezky Della Giovanpaola y quedar fundidos luego de prender una contrademanda del mismo, hubo de agregarse un nuevo Derecho Humano en la declaración el cual rezaba : “Todo Fermín Guillermezky Della Giovanpaola tiene derecho a tocar ininterrumpidamente el Re sin que nadie si quiera ose intimidarlo, interrumpirlo o recriminarle si quiera con el pensamiento.”, gracias a lo cual Fermín Guillermezky Della Giovanpaola tuvo la ciudadanía universal, derechos nobiliarios y casi la total impunidad de hacer lo que quisiera en todos los países del mundo conocido. No obstante, las actividades de nuestro ídolo se remitían a ir de un lado al otro tocando el Re sin parar ni si quiera cuando defecaba o se hacia la paja con los pies en vez de las manos. En cualquier parte del globo la gente vivía atemorizada e irritable, sin saber si de pronto Fermín Guillermezky Della Giovanpaola no se aparecería de atrás del parrillero y se sentaría para siempre en la azotea de la familia a tocar el RE sin dejarles concentrarse en la conversación o el partido y en ningún parlamento los responsables encargados de gobernarnos a partir del contrato social que nadie sabe cuándo firmó con quién, podían terminar de discutir sobre las medidas para evitar la guerra civil; porque sabían que en algún momento de la discusión un representante sería corrido por un mástil de guitarra electroacústica semi folk y el micrófono sería violado por horas y horas por una lluvia de Re como un castigo bíblico. Cuando el mundo entero, tenso, conflictuado y sin los nervios necesarios para poder solventar la más mínima necesidad de subsistencia ya se hallaba ante el borde de una Tercera Guerra Mundial, todas las naciones del mundo se juntaron para decidir como acabar con Fermín Guillermezky Della Giovanpaola y saber que nación era la culpable de su actual estado de implícito dominio mundial. Fue entonces que Fermín Guillermezky Della Giovanpaola comenzó a aparecer desde el estrado de cada uno de los representantes por turno, haciéndoles creer a los demás que cada nación en la que el guitarrista monocorde aparecía era la culpable y complotadora en el dominio mundial de Fermín Guillermezky Della Giovanpaola; el cual luego lo entregaría la nación en cuestión. Habiendo desatado así la Tercera Guerra Mundial (y sin dejar de tocar el Re), Fermín Guillermezky Della Giovanpaola -que no tuvo que enrolarse en el ejército gracias a un nuevo Derecho Humano para sí mismo (que logró tocando el Re en la cabecera de la cama del presidente de Francia por tres días seguidos)-, se refugió en un búnker y esperó a salir recién, cuando del holocausto al que desde siglos ha la humanidad se encaminaba inevitablemente, sólo quedasen como sobrevivientes una sensual y hermosa enfermera digna de la película fetiche más kitsch de la historia, el último soldado agonizante y él mismo, el guitarrista monocorde. La enfermera, comprendiendo que de ella dependía repoblar la nueva humanidad en la tierra y viendo que sólo le quedaba la opción de reproducirse con el soldado agonizante o con Fermín Guillermezky Della Giovanpaola, diciendo apresuradamente “Si tenemos algo capaz que se puede arruinar nuestra amistad y yo la verdad que no te quiero perder como amigo”, comenzó a intentar una delicadísima técnica de reanimación al soldado agonizante, que requería la más completa calma y concentración. Y entonces saboreando ya su victoria, Fermín Guillermezky Della Giovanpaola comenzó a tocar el Re con toda su alma, un Re rotundo, incansable, el Re más realmente reíco de la historia reconocida. Tanto Re, destrozó de los nervios a la sensual enfermera, que desesperadamente intentaba revivir al soldado y no tener que coger con Fermín Guillermezky Della Giovanpaola, hasta que confundida, en vez de hacerle respiración boca a boca al joven miliciano, le amputó el miembro viril con un estetoscopio haciéndolo morir de una hemorragia y también de asfixia al introducirle por error su propio intestino grueso en las venas en vez del cateter del suero. Fermín Guillermezky Della Giovanpaola, triunfal y sin dejar de tocar el Re, comenzó a bajarse los pantalones utilizando los dientes, mientras la joven enfermera gritaba cosas como “¿Qué pretende de mí señor?”, “No puedo estoy menstruando y vamos a manchar las sábanas” y “Perdoname mi amor tengo un dolor de cabeza terrible”, frases que de nada le sirvieron cuando Dios, con su voz de trueno dictaminó desde los altos cielos: “¡Creced y multiplicaos, necesito porno en vivo y ya no hay más foros de sex-cam!” Y nuestro común antepasado Fermín Guillermezky Della Giovanpaola, repobló la tierra con la sensual enfermera, logrando además su principal objetivo de ponerla como un conejo, una y una y una y otra vez, una vez tras otra, sin ya nuca dejar de tocar Re; ahora ya por costumbre. 

 Jorge "Pollito" Manco y Piero Di Dorenzi

sábado, 3 de noviembre de 2012

Ceci n'est pas un article de la science-fiction




Este artículo no quiere repetir las diatribas en contra de la percepción deforme de los hechos artísticos en el público uruguayo en general, ya que esto mismo ya lo hicimos en el artículo sobre Gojira. Lamentablemente, no sé si por mi perspectiva inmadura, negativa y obsesivamente crítica (lo cual está mal, ya que estamos en una época de cambios y progreso y hay que mirar todo de forma cool y progresista), no puedo abarcar mi objeto de estudio sin remitirme necesariamente al marco socio-cultural en que estoy inserto y eso me hace ver con mucho odio y frustración que por lo menos no hayan ganado los Ingleses en 1806, para que hoy pudiéramos robarle su excelente cultura a Irlandeses, Escoceses y Galeses y decir que es nuestra. Este artículo vinculado con la Ciencia Ficción no se va a referir a la producción de literatura, cine o lo que sea vinculado a dicha corriente en nuestro país, como tampoco a analizar el fenómeno en general o en un caso particular, ni tampoco a lanzar el revolucionario manifiesto de la Ciencia ficción uruguaya con algún aditamento ideológico de tipo político, como C.F. con gauchos o ambientada en un rancho marginal, para decir que estamos haciendo algo de afuera pero nuestro, copiado pero original y servil al poder pero con esa pseudo-rebeldía pedorra que nos caracteriza. El artículo, más bien se centrará en las reflexiones que me produjera una escena que vi (o quizás viví, nunca lo sabrán) y que plasmo a continuación. El joven docente de Literatura (joven porque no es un viejo de mierda chupabolas del sistema, ya que de hecho tiene 9 años de experiencia), que hasta se atreve a vestirse como se le antoja, tener pelo largo y barba (ya estando recibido) y decirle a los alumnos que también le parece un desastre que en un liceo público los obliguen a usar uniforme, se encuentra leyendo. La directora del establecimiento se acerca al joven docente, esperando ver algo como Mario Benedetti, estos novelones realistas nuevos con bobadas “tolerantes” sobre mujeres, indios y gueys o un clásico del estilo de Shakespeare o Cervantes. La directora se encuentra con que el joven lee “La balada de Beta 2” de Samuel R. Delany, encima en una edición que tiene un dibujo muy bien logrado ¡con una calavera con cabellera y ropa, que sostiene una pistola de rayos, con una actitud lacónica y soñadora, con el fondo de un sol naciente! ¡Fantasía! ¡Imaginación! ¡Fuera de una óptica infantil! ¡Y con un esqueleto! ¡Qué locura satánica! La directora, entre la risa, el asombro y la desaprobación (sobre todo esto último) pero con una despectiva sonrisa de superioridad en la careta, pregunta al joven docente qué lee, a lo cual el joven explica sin muchas ganas y viendo la actitud de la otra, que es una novela corta de ciencia ficción, aclarando que el género le gusta mucho (la C.F. es de hecho una corriente pero incluso los docentes son tan imbéciles que como todos los críticos le llaman género, ellos también aunque esté mal y si el joven le decía corriente a la directora no iba a entender de qué le hablaba e iba a pensar algo vinculado a enchufes). Riéndose (quién sabe de qué) la directora, que como el joven profesor es docente de literatura, le dice: - ¡Aaaaaaaaay! A mí la verdad que si me hablás de un Ray Bradubury... ¡Me saco el sombrero! Pero la Ciencia Ficción en sí no me parece... (sonido entre risa y atragantamiento con semen del inspector) Yo la verdad que no leo nada de Ciencia Ficción. ¡No! No le encuentro valor alguno. Y se retira sin que el docente le conteste nada más que un seco “bueno”, ya que para qué se iba a molestar en intentar dialogar con una persona así. Sin embargo el joven reflexiona e incluso confirma ciertas reflexiones que rondan en su cabeza hace tiempo: 1) Como con las vanguardias y sobre todo “Los futuristas y surrealistas (los de verdad, no Dalí ni Lorca)”, los docentes de muchas asignaturas se llenan la boca hablando de la C. F. e incluso abriendo juicios de valor condenatorios, cuando simultáneamente pueden (muchos deberían) llegar a reconocer que no conocen aquello de lo que están hablando y apenas lo han leído. 2) Como ocurre con Dalí y Lorca al hablar de las vanguardias, la gente cree que conoce C.F. por haber leído al viejo pedorro de Ray Bradbury, que debería haber muerto ya en los sesenta cuando se volvió Corin Tellado con un robot y un platillo volador o dicho más catedráticamente, es tan representativo de la C.F. Como Mark Twain de la novela pornográfica Bielorusa del siglo XVII. Incluso quienes conocen un poquito más no llegan a saber ni quién corno es Spinrad o Vonnegut, Mc Kee Charnas y de seguro capaz que ni sacan a Matheson (y no estoy hablando de autores menores o poco conocidos) y si más o menos manejan a Aldiss, Asimov o Dick es sólo a partir de los films jolibudenses que se ruedan sobre sus textos. Y ni les hables de sub-corrientes dentro de la C.F. Como el Cyber punk (menos del Steam Punk) porque con mucha suerte conocen y sólo de nombre a Gibson y en cine deben pensar que el mayor exponente es “Robocop” de Verhoeven, sin soñar que la mayoría ni deben conocer que exista algo como cómic o animé (le deben llamar “dibujitos chinos” a cosas como Pokemon y Naruto) y menos cómic o animé Cyber o Steam Punk. 3) De lo anterior se desprende que el horizonte de expectativas del promedio del uruguayo e incluso del profesor de literatura uruguayo, ante una obra de Ciencia Ficción es encontrarse con una berretada pulp de esas que pasan en la tele, llena de tiros de rayos láser, argumentos rayanos a la estupidez, refrites de historias medievales y románticas, maniqueísmo... digamos, con algo del estilo de Ben 10. 5) Vinculado con el ítem anterior y siguiendo la cadena lógica, la gente se puede tomar la libertad poética de decir -por ejemplo- que a) Mario Levrero fue el creador de la Ciencia Ficción uruguaya (no porque hiciera mierda pulp, si no porque al no ser realismo y necesitar encasillarlo les salta por ahí, sin más) o b) que la película Eraserhead de David Lynch es una práctica de C.F. Surrealista en un decorado futurista y a veces hasta Cyber Punk. (en serio, hasta lo llegué a ver escrito) Y también c) a repetir la manga de huevadas del manual para mediocres sobre C.F. que escribiera Álvaro Miranda, en el cual afirma que en la Biblia los carros de fuego son elementos de C.F. (no es un pensamiento original de él, lo copió) y de seguro también la metáfora “En tanto que de rosa y azucena / se muestra la color en vuestra frente”, ya que remite a la eugenesia para convertir seres humanos en humano-vegetales simbióticos. 7) Que en el Uruguay, la poco transitada corriente sea sobre todo reconocida por el público por el deprimiente corto (que en realidad es un videoclip de Snake) “Ataque de pánico”, vacuedad cagada de efectos especiales que catapultó a sus creadores de la O.R.T a Hollywood. O con suerte a las discusiones entre Sanchiz (con el que comparto varios puntos) y Bayeto, cuando mucho a los cuentos de realismo mágico bolchevicoso con elementos de C.F. Bradbureanos de los integrantes de la desaparecida revista “Smog”. 10) Eso lleva a que el público general desconozca casi del todo un inimaginable mundo en el que las temáticas, procedimientos literarios y sobre todo la reflexión y proyección sobre temas, no sólo científicos, si no sociológicos, filosóficos, antropológicos y un larguísimo etcétera, se presenta con una variedad, vigor y originalidad cada vez mayor e incluso probablemente con más fuerza que en cualquier otra vertiente de la Literatura contemporánea. Lo cual por ende lleva a que 11) La mayor parte de la población uruguaya desconozca uno de los ejercicios de especulación y epistemología más ricos de la creación humana hasta la fecha y de seguro (aunque no niego que existan otras formas de llegar a las mismas conclusiones), como seres humanos siguen siendo unos cavernícolas que no pueden proyectar su pensamiento más allá de lo meramente factible y “pensable” por los ideologemas dentro de los que están insertos, generalmente, formas de embrutecimiento impuestas por el sistema para controlarlos y hacerlos bestias que producen y consumen sin poder cambiar nada en sí mismos ni afuera. De manera tal que los tipos son tan borregos, que como con muchos elementos que podrían apoyar la emancipación individual y colectiva, terminan creeyendo que la C.F. son los Power Rangers o una futilidad así, ignorando que desde los adelantos tecnológicos pensados antes de su existencia real por Verne, pasando el Gran hermano y el estado tecnológico totalitario disfrazado de socialismo de Orwell, hasta el concepto de Internet que Gibson vislumbrara (entre otras cosas) en Neuromante, el mundo está lleno de fenómenos prefigurados y sumamente reflexionados por la C.F. No obstante, para esa misma gente, quedan sin ser algo más que una imposición vertical o un hecho social inevitable, mientras obviamente, una pequeña minoría los utiliza de forma nociva para los demás y beneficiosa para si mismos, sin que nadie pueda evitarlo. Bueno, al final el artículo sí terminó rozando una cantidad de puntos que yo dije que no iba a tocar, cuando arranqué diciendo que no quería putear de vuelta mi querida sociedad. Pero que el marco del objeto de estudio... pará. ¿Cuál era el objeto de estudio? Bueno, no sé. Me parece que me fui un poco para cualquier lado.

Jorge "Pollito" Manco.

Godzilla vs Gojira



Godzilla y el imaginario colectivo post-dictadura Quien haya transcurrido parte de su infancia en las bellísimas épocas de la recién renacida democracia, recordará los espantosos dibujitos (exceptuando casi en forma única a Los ositos Gummies) que debíamos ver. Sobre todo aquellos que pasaban, no recuerdo si en el 87 u 88, cuando la “sequía” (o alguna excusa así) hacía que los canales pudieran empezar a trasmitir recién como a las 17 o 18 y teníamos que conformarnos con el espantoso programa de “Horacio y Gabriela”. Después de condicionar de esa manera nuestras percepciones artísticas, no era raro que hasta nos divirtiéramos con una animación que debería tener 5 acetatos por minuto, de la cual el canal estatal repitió los mismos 4 capítulos más o menos por diez años y cuyo personaje era Godzilla.
Como en otros aspectos de la realidad mundial, el Uruguayo promedio quedó entonces manipulado y condicionado ideológicamente para creer que Godzilla era una especie de pichicho faldero de la tripulación del Calyco (nunca quedó muy claro a qué se dedicaba la variopinta flota del mismo, ni de dónde sacaban los fondos para su extensa y poco motivada travesía), en desabridos capítulos que repetían más o menos el siguiente esquema: 1) El ejemplar capitán Majors y su tripulación a la moda de los setenta arribaban a lugares recónditos y de seguro comunistas. 2) Un agente perturbador del orden y la paz mundial que actancialmente funcionaba como oponente, surgía por diversos e indistintos motivos: contaminación, manipulación genética, invasión extraterrestre, surgimiento de seres de otras edades geológicas por la apertura de una placa tectónica causada por un terremoto, error al cultivar soja transgénica, pudrición de garrrapiñada abandonada cerca de un volcán, etc. 3) Después de que la Dra. Queen (¿qué hacía entre tantos machos en altamar tan tranquila?) daba una explicación pseudocientífica de lo ocurrido y que los otros personajes hacían estupideces intrasecendentes, cuando las papas quemaban y pudiendo haberlo hecho antes, el Capitanzucho apretaba un Walkie Talkie que tenía por ahí en la bragueta y Godzilla, que se ve que no tenía nada que hacer, aparecía de abajo del agua sea donde sea que estuvieran, funcionando actancialmente como ayudante (de los giles del Calyco, que a su vez funcionaban de ayudantes de la humanidad toda, salvándola de los peligros antes nombrados, como del el Sida y el Cólera, la enfermedad de las manos sucias). 4) Luego surgía una secuencia del siguiente tipo que ocupaba unos treinta minutos de los veinte de cada capítulo: el Capitán Majors enunciaba (dirigiéndose a la Dra. Queers: “Doctora Queen, dígale a Bruce que le diga a Pete, que le diga a Godzuki (dinosaurito que era a godzilla lo que Paturucito a Paturuzú), que le diga a Godzilla que traiga un Tang de naranja”. Luego veíamos a la Dra. Queen que se dirigía a Bruce de la siguiente manera: “Bruce, dile a Pete, que le diga a Godzuki que le diga a Godzilla que traiga un tang de naranja” y así, la orden se iba extendiendo en forma jerárquica como conviene a todo trámite burocrático serio. 5) Finalmente, Godzilla, del que nunca supimos el origen, motivación vital u otras credenciales importantes, vencía al oponente gracias a indicaciones de la tripulación tan importantes como la arriba citada (era un idiota que sólo servía por los músculos y los rayos láser de los ojos) y se restablecía el equilibrio inicial. 6) Como final extendido, alguien en el Calyco hacía un comentario más murguero que los de “Horacio y Gabriela” acerca de algo de lo ocurrido en el capítulo, como para demostrar cómo habían vencido el peligro y que superados estaban y se quedaban unos 85 minutos riéndose con poca convincencia, mientras la cámara se iba alejando en una escena panorámica memorable.
Esto, a nivel sociológico y semiótico (¿que se pensaban? ¿que no iba a ser otro nabo de los que analizan “semióticamente” algún fenómeno masivo para decir que también es arte y no sé qué como para jerarquizarlo y hacerse el intelectual cool?), nos lleva a comprender por qué el Uruguay cambio el vector ideológico de la tripulación del Calyco pero sigue confiando creyendo y pidiendo por el esquema actancial de “Godzilla” y también, por qué en el imaginario popular, el vilipendiado reptil (o algo así) sigue siendo una combinación de este patovica zapallo de la animación o el cameronesco de la película yankee de los noventa, así como creen que esa mierda llena de metaanfetaminas del “Avatar” es ácido lisérgico, ignorando clásicos como la “bicicleta” y “los simpsons”, verdaderas generadores de apertura de conciencia, imaginación y buena cabeza.
Godzilla era originalmente un “Bicicleta” y no un “Avatar” El primer film sobre Godzilla del año 1958, hecho en Japón, que es el que le da la vida al vilipendiado ícono cultural, no es ninguna chotada, aunque como película tampoco es candidateable al Oscar (por suerte, si no sería una porquería mainstream). Japón recién salía de la guerra y de la bomba atómica ¿vio? Godzilla, aparentemente era malo pero no. Comienza con una preposteración en que David Martin, periodista yankee, cuenta que no entiende como los sobrevivientes pudieron zafar del monstruo, pero sin nombrarlo, lo cual descontextualizado podría ser perfectamente tomado como una alusión a los sobrevivientes de las bombas nucleares. Godzilla, de hecho, surge por la presencia de estroncio 9 en la antes inviolada naturaleza marítima de Japón. Semióticamente (jajaj), godzilla y los avatatres (jajajaj) que provoca, sean quizás un simbolismo de violación a a la naturaleza que hace surgir fuerzas “vengativas” (concepto humano mal aplicado a la naturaleza) o destructoras de ella misma. Recuerden la sarta de ficciones paranóicas que desató por ej. el viaje a la luna, como advertencia acerca del pasaje de rosca del humano al invadir ciertas leyes de la naturaleza y más que nada, al obtener ciertos conocimientos vedados de la misma, como el viaje por el espacio o la energía atómica). En este bellísimo film, del cual no contaré todo el argumento, también podemos ver, como pese al derrotero que sabemos que Japón comenzaba a transitar, los creadores sentían una gran desilusión del uso de la tecnología, el racionalismo y el aparato burgués capitalista de gobierno (ellos se lo fumaron en todas sus formas imperialismo dictatorial, democracia y hasta como colonia) para llevar al hombre al “Terror” del que habla Theodor Adorno (me hago el crack citando gente que capaz que el lector no conoce y no explico lo que dicen ni quien son, jajajajajaj). Hay, a su vez, una revaloración de conocimiento “primitivo”, cuando los nativos de isla de Odo (que no tienen nada que ver con la guerra, la radioactividad ni nada pero son los que se morfan todo), se pasan diciendo que “Gojira”, que es como se llama realmente nuestro amiguito, es un monstruo de su mitología que sale a pararle el carro a los humanos cuando se suben al Pony y le joden su hábitat y finalmente tienen razón. No obstante, la idea y la forma de vida dependiente del “progreso” ya está instalada y el hombre lucha contra sus propias consecuencias negativas (Gojira), primero por medio del bombardeo, luego, viendo que esto no funca, acuden a la bombas de oxígeno de Gansu (uno que boya ahí en la película haciéndose el Mesías), pero éste debe sacrificarse hundiéndose en las profundidades junto con sus bombitas brasileras , muriendo junto a Gojira; lo cual muestra que los ponjas no son boludos: el retorno a la naturaleza no existe, y si bien el sacrificio por el restablecimiento del equilibrio es una cristiandad bárbara y el cristo de Gansu no redimió un pomo a Japón ni a la humanidad, tampoco fueron como unos (lease el sustantivo que designe a cualquier nacionalidad de la tierra, incluyendo a los japoneses) a destruir como si fuera malo lo que ellos mismos crearon, si no que se hicieron cargo. Y sí. Qué iban a hacer.
Luego de esta película (que es donde Gojira debería haber muerto para quedar bien parado, aunque me encanta la bizarrez clase B de los otros films japoneses, que son como treinta y lo peor es que los vi todos), el personaje y la historia medio que se desvirtúan un poco. Si uno los mira con un ojo sólo y sin ver el primero. Los japoneses, que de a poco se convierten en la Cameronesca-avataresca sociedad que generó y a poyo con prostituta complacencia la modita occidental de los cosplayers que de cien 80 son Naruto y 20 Lolitas que después se van a bailar electrónica pseudo-gótica a las “Bewares” porque no levantan en W ni en los bailes de cumbia y juran que son trisexuales, seguro pasados de merca o de avatar, generaron una serie de películas acerca de las que no me voy a extender mucho, ya que en interné pueden encontrar un extenso artículo que no sé quién hizo pero que está por todos lados, en que se molestan en pelotudeces tan grandes y poco sustanciales como explicar que el chillido de Godzilla lo hacían con una puerta medio oxidada. A modo de ejemplo considérese: 1) “Gojira Vs. King Kong” 2) “La invasión de los Astro-monstruos” 3) “El hijo de Godzilla” 4) “Godzilla Vs. Mecagodzilla” (I, II y III) 5) “Godzilla 2000”, etc. todas ellas con distintos grados de efectos especiales desde los terribles (a mi me gustan más) a lo bastante hollywoodense, con una época retro en que teniendo recursos para hacerle buenos efecto le hacen unos efectos deprimentes, justamente porque son a drede. En dichas películas vemos a Godzilla generalmente como un monstruo que se la da con otros monstruos, pasando sin mucho fundamento de bueno a malo y dos por tres a patovica de los seres humanos voluntaria o involuntariamente.

Los que queremos a Godzilla Luego de discurrir con una amenidad tan cool e intelectual sobre la percepción mayoritaria sobre Godzilla en el Uruguay, sobre sus encumbrados orígenes y su posterior decadencia, diremos (escribiremos) unas palabras más sobre la herencia cultural del dinosaurio mutado.
Como pueden ver si observan cualquier casa de bizarreces del palo, Godzilla es ya un ícono cultural de esos que no se sabe ni de dónde salen originalmente como Jack (de The nigth before christmas) o Hello Kitty. Podemos encontrar desde muñecos hasta tazas de Godzilla, pasando por remeras pins y de seguro artículos eróticos, aunque por suerte todavía no los he visto, aunque sí me tocó ver la casa de lencería al por mayor Godzilla, cita en el barrio de los judíos, con una muy bien impresa gigantografía en que el monstruo compartía el espacio gráfico con unoas chongas siliconeadas en tangas.
Gracias a Tenno, el personaje no es sólo el motivo de un montón de artículos comerciales, si no que variados artistas lo han tomado como inspiración o referencia. Por ejemplo, Tim Burton, que es fanático de lo más viejo de sus films lo hace a aparecer en su primer película (“La gran aventura de Pee Wee”) y obviamente toma algo del primer film en su recurrente temática acerca del monstruo y la alteridad. Ray Bradbury (el Vargas Llosa de la Ciencia ficción que luego se convirtió en su Paulo Cohelo), dijo por ahí que se inspiró en Godzilla para su cuento y su film “La sirena de la niebla”. Una sarta interminable de productos audiovisuales ponjas y luego occidentales se basan en peleas entre monstruos o robots o ambos de tamaño descomunal, desde Mazinger a los Power Rangers, pasando por Evangelion y también por el capítulo de 31 minutos en que los japoneses compran el canal y Calcetín con rombos man se debe hacer gigante para pelear con un monstruo que destruye Tokio varias veces por semana.
La música también a visto a Godzilla dentro de ella, por ejemplo en la banda, justamente denominada “Gojira”, como en la muy inteligente letra de Sepultura “Biotech is Godzilla”, que dice más o menos así: “Cumbre de Río en el 92/ vagabundos secuestrados/ a escondidas/ teníamos formas de salvar el mundo/ pero otros tenían otros planes secretos./ Biotecnología/ ¿Qué decís? / Despojando el Amazonas/ de las células de la misma vida/ en la fiebre del oro de l nuevo Gene-sis/ los nativos no tendrán nada/ Biotecnología es Godzilla/ Mutaciones cocinadas en laboratorios/ dinero-experimetos locos/ nueva comida + medicina/ nuevos gérmenes + accidentes!/ como Cubatao/ la ciudad más contaminada del mundo/el aire derrite tu cara/ niños deformes todo alrededor/ La biotecnología/ en si no es tan mala/ como todas las tecnologías/ está en malas manos/ a las corporaciones degolladoras/ no les importa/ cuando montones de gente muere/ de qué están hechas/ biotecnología/ ¿Es Sida?/ ¡Parenlo!” Lo cual demuestra que más o menos captaron la idea del Godzilla original.a nivel personal mis reflexiones acerca de Godzilla me llevaron a discutir con gente que aprecio mucho, que por más que me digan que soy un cuadrado y que tiene excelentes controles de calidad, si intentan poner un reactor nuclear en Uruguay como mínimo me tengan que meter en cana antes de que efectivamente lo hagan.



Jorge "Pollito" Manco.