domingo, 16 de septiembre de 2012

Vacas



Juanin



-¡Qué hacés chupaverga de mierda! -díjole Pascualito al cruzarse con su querido amigo Eusebio Sepúlveda- ¡Espero que andes como el culo, culoroto que te cogen todos los negros del cante, juntás toda la leche de negro en el orto y después la largás para afuera, la ponés en un vaso y la tomás como si fuese chocolatada! ¿Por qué no te vas a suicidar un ratito y cuando volvés no me chupás bien la pija sin forro, así te contagio ladillas inmunológicas y tenés que terminar pidiendo plata en la puerta del local de la Teletón del Prado para poder hacerte un cambio de sexo y así ir a changar a Bulevar y que alguien te levante? Pero ni así... tenés que pagar para que alguien te coja mugriento de mierda. Andá a comprarte una vida con tu hermana el chango, de esas de dos por diez en la feria.
-Y vos sorete recalcitrante que el Goyo Álvarez te despreciaba ¿estás entrenando para la Olimpiada de pajas o es que sos tan retardado puto y deforme porque tu madre te quiso abortar de ocho meses haciéndose dar por un elefante africano y te quedó la leche podrida en el cerebro? ¿Te regalaron huevo de pascuas este año? Mirá que si no yo acá tengo dos y si me chupás la pija te los meto hasta la garganta, cosa que te ahogues y ahí te cojo después de muerto, te corto en tiritas y me hago una cortina de flecos para el almacén donde vendo la merca que tu madre trajo al país adentro de la concha y encima le sobraba espacio, chupaverga de mierda. ¡Andá a hacerte dar por Sánchez Padilla para que te regale un pegotín de “Yo soy uno de los ocho” y te lo ponés en el orto para no andar chorreando más leche por la calle y por la barra brava de la Amsterdam donde hacés el chango! Le ganás a Tusam en una competencia de tragasables... -contestóle su amigo.
El vecindario entero y entre ellos el pequeño Juanín el adolescente atribulado contemplaban la bella escena de amistad, que sin embargo se vio interrumpida, cuando pasó por en frente a los amigos María Virtudes Cilantro, la chica a la cual Eusebio pretendía. Ante las miradas cómplices de su amigo y de todos los vecinos, Eusebio se dirigió hacia la chica y metiéndole una mano para adentro de la vagina, díjole:
-¡Cómo te queda esa calza pedazo de una puta de mierda! ¡Estás regalada como perejil de feria! ¡Se te ve hasta el útero y te puedo leer los labios y encima es blanca... Me dan unas ganas de cogerte por el culo hasta sacarte mierda con la cual hacer brownies para todos los pendejos desnutridos del barrio y dejarte tirada boca arriba en una volketa que no puedo más chupaverga de mierda! ¡Vení para casa que te doy un kilo de plasticina y cagás a todos los personajes de selkirk y después te meto un brazo en el culo y hacemos el show de Chirolita y Chasman!
Halagada pero deseando hacerse la difícil para prolongar el cortejo, la chica contestó:
-¡Dale! ¿A ver? Mirá que te aguanto a vos y a todos tus amigos si querés... Pero ¿Estás seguro que la tenés grande? Por qué con las tetas que tengo si me la metés para hacerte una rusa y se te pierde te la corto y me la guardo para metérsela en el culo a tu hermana cuando me la tortilleo. Mirá que yo no soy como tu novia: a mi me la metés hasta la garganta y me meas adentro así me hago gárgaras para la tos o fuiste...
El barrio entero se enorgullecía de que la niña que habían visto crecer hubiera aprendido tan bien las normas de virtud y dignidad difundidas a la sociedad gracias a Tinelli, la cumbia villera y los filósofos existencialistas y esperaban ansiosos ver el final de tan tierno idilio; más Juanín el adolescente atribulado, harto de fingir dejó la pipa de pasta base sin fumar en el cordón de la esquina y se dirigió a su casa. Abrió la puerta y encontró a sus padres mirando la nueva tele de citoplasma mientras su hermana a escasos metros se hacía dar por un chorro del barrio y tratando de llamar la atención de sus progenitores les dijo:
-¡Mamá! ¡Papá! ¡Los quiero! Me siento feliz de que me comprendan, aunque sé que a veces me rezongan y debería cuestionarme sabiamente -aunque ustedes no lo hagan y predicando con el ejemplo- si no seré yo realmente quien me equivoco y no sea que ustedes no me comprendan o me repriman. He pensado muchas veces que quizás bajo la excusa de que me dan todo, no saben que hicieron mal para que yo sea así y de que ya no saben que hacer conmigo, en realidad encubren la responsabilidad de vosotros mismos y de la sociedad entera de que todo esté programado para que cuando somos jóvenes se vean como errores de adolescente aquello para lo que ustedes mismos nos educan, incluso aquello que ustedes predican con el ejemplo y que es completamente contrario a lo que dicen frente a nosotros... Pero no quiero irme en vanas palabras y me gustaría que supiesen que estoy completamente dispuesto a que nos sentemos a dialogar en un ambiente de tranquilidad, sinceridad y comprensión para solucionar este problema todos juntos y quiero que sepan que los respeto y los aprecio, comprendiendo las limitaciones de tener una educación distinta a la mía y también los prejuicios propios derivados de ésta, de sus edades y su clase social. Quiero, decía, dialogar esperando que ustedes hagan lo mismo conmigo, sin necias posturas para intentar tener razón basándose en prejuicios derivados del etarismo y de la posición de poder jerárquico que nuestra sociedad predica que los padres deben tener con respecto a sus hijos, aunque no cumplan con muchas de las obligaciones que deberían y ésta sólo emerja arbitraria y violentamente cuando deben reprimirnos por los efectos de vuestra falta de solvencia como progenitores...
La quinta vez que Juanín repitió este correcto discurso (sin intentar levantar la voz sobre el volumen de la tele para hacerse oír), su padre le dijo: “¡Recién llegué de trabajar y ya estás jodiendo guacho de mierda! ¡Dejame mirar la tele! ¡No tengo derecho de disfrutar de las cosas que compro con mi plata!” pero esto fue porque no había escuchado bien a Juanín y no se había percatado de lo que este decía. La vigesimosexta vez que Juanín repitió el discurso, sus padres si lo escucharon porque justo estaban cambiando de canal y enfurecidos, contestaron en forma congrua con el atrevido planteo de su vástago:
-¡Querido hijo! ¡Haznos el favor de no insistir en las ideas anteriormente planteadas ya que nos estás respetando y esto nos hará estar tranquilos y en armonía como familia!
Juanín, replicó:
-Pero... Padres, les pido por favor me escuchen, si no es demasiado pedirles...
-¡Dejate de hablarnos bien o nos vas a hacer poner tranquilos!
-Pero... Sólo os pido que considereréis la posibilidad...
-¡Juanín! ¿Dónde aprendiste a hablar con esa cortesía? ¿Acaso alguna vez nosotros te respetamos? Sí seguís así nos vas a hacer tener una reacción coherente y razonable... ¡mirá que nos estamos tranquilizando! ¡No nos hagas hablarte con tranquilidad y buenos modos!
Pero Juanín no pudo reprimir sus impulsos y continuó hablándoles bien, por más que intentara putearlos todos. Por lo cual, sus padres que eran más sabios que él, decidieron tomarse las cosas con ira y estupidez y no seguir hablándole bien y sentenciaron:
-¡Chupapija de mierda! ¡ojalá te hubiéramos abortado por el culo! ¡La chupaverga de tu madre me dijo que de última servías pa cobrar la asignación cuando tenía la plata para pagarle a Doña Pocha y que te deshiciera con agujas de coser hijo de puta! Te vamos a meter del forro de la pija en un taller de expresiones plásticas si seguís hablándonos bien y respetándonos! ¡No nos hagas hablarte bien!
Pero Juanín siguió sin poder evitarlo y con lágrimas en los ojos les dijo que los quería y respetaba. Esto fue la gota que derramó el vaso (en realidad lo que se derrama es el líquido que contiene el vaso, lo que puede en todo caso tirar el vaso es la gravedad y no una gota que rebase su capacidad contenedora de líquido) y hasta su hermana, sin terminar de dejar eyacularse en la cara intervino en la reyerta, siendo secundada por su amante de turno.
-¡Basta! ¡Estoy en calma! ¡Estás todo el tiempo siendo cortés y haciendo las cosas bien y papá y mamá no hacen nada! ¡Yo te voy a tratar bien!
Juanín, que no había visto a su hermana en todo el día le dijo:
-Hola ¿Como andás?
El ocasional amante de su hermana que no lo toleró intervino diciendo calmadamente:
-¡No puedo concebirlo! ¡Es demasiado respeto! Te ve que estás con tu macho y adelante de tus padres te dice “hola” en vez de “Andá a la concha de tu madre”. ¡Este postpúber no está drogado, no anduvo fumando pasta base! ¿No se dan cuenta?
-¡Esto ya me tiene calmado y razonable! -argumentó su padre, mientras su madre afirmaba con la cabeza- ¡Tu hermana nunca nos hizo esto! Le va mal en el liceo, nos roba plata para drogarse y ya se hizo cinco abortos! No vamos a sacrificarla para que vos estés sib fumar pasta base y haciendo cosas productivas por tu vida todo el día.¡Vamos ya a internar a Juanín en un manicomio!
Y así fue que Juanín pasó encerrado varios años disfrutando de tranquilidad, paseos al aire libre, apreciación de obras de arte, compañerismo y charlas filosóficas con un montón de personas razonables como él, hasta que un grupo de especialistas estatales dictaminaron que ya había perdido muchos años de su vida; los suficientes como para no poder reinsertarse dignamente en la sociedad que lo había excluido o si quiera realizarse como persona y lo dejaron salir; cuando la única alternativa que le quedaba, era apenas sobrevivir en la miseria material y espiritual, trabajando de supranumerario en una multinacional, como todos los demás.
Juanín, feliz, al ver como le agradeció a sus padres, vecinos, compañeros y allegados diciéndoles:
-¡¡¡¡LA CONCHA NEGRA DE SU MADRE MANGA DE HIJOS DE UN VAGÓN DE PUTAS!!!

Jorge "Pollito" Manco y Piero Di Lorenzi

Salomón y Los Ángeles De Charly(García)



Salomón Williamsong Pérez tenía solamente un billete de doscientos pesos hasta su próximo lujoso cobro revertido, cuando a fin de mes le remuneraran su trabajo como dictador de clases de reciclaje de la Intendencia en Liceos públicos de la capital. Su problema era grande como una lenteja (vista desde la perspectiva de un habitante de un cuantum el cual es un cuerpo subatómico más pequeño aún que los electrones, protones y neutrones) o tan grande como la serpiente del Doctor Lao fuera del agua.
Salomón se dirigió al supermercado “La Clave” cito en Bulevar Batlle y Ordoñez (Propios) y Pantaleón (de) Artigas a comprar un salame “Doña Coca” que asaz era el más barato. No deberíamos distraernos con tales minucias que no hacen al asunto de nuestra narración verídica pero, vale explicar al público lector que dicho salame no debe ser comprado por nadie, ya que es elaborado justamente con “Doña Coca”, obligando a los compradores a practicar el canibalismo involuntario. Por eso recomendamos comprar “Productos Porcinos Propios” y no ajenos. Sin embargo, Salomón Williamsong Pérez, quería comprar Doña Coca, para lograr conquistar una chica que prefiera a un tipo con cerebro a uno con físico, como en la propaganda de dicha marca. Luego de comprar el antes citado salame, se dirigió a la caja, con temor a gastar todo su dinero pero por suerte, solamente le cobraron 22 pesos con 64 centésimos. Calculó que un billete de 200 pesos mide exactamente el doble que uno de cien, osea unos 16 centímetros de largo por 7,3 de ancho, por lo cual fraccionó el billete arrancándole un trozo de aproximadamente un 8,8300221avo del billete e intentó pagarle con él a la amable cajera. Sin embargo, en dicho establecimiento no comprendían este tipo de transacciones económicas de tipo escandinavo en momentos de crisis, por lo cual amenazáronlo con llamar a las fuerzas de la ley y el orden si no abonaba los correspondientes 22,64 pesos con billetes íntegros y no fraccionados o en caso contrario devolvía el salame. Salomón insistió en querer adquirir el embutido, diciéndole a la cajera:
-¡Pero no! ¡Pero no Nancy, sólo tengo doscientos pesos y veinticinco niños de un año y catorce meses que alimentar y me quedan doscientos pesos hasta el próximo cobro revertido, cuando a fin de mes me remunerarán mi trabajo como dictador de clases de reciclaje de la Intendencia en Liceos públicos de la capital!
Pero Los Dioses no accedieron
Salomón, temiendo perder su entrada al cielo, se retiró, no sin antes pergeñar por varios días como lograría comprar el salame Doña Coca con el cual sobrevivir hasta el próximo cobro revertido, cuando a fin de mes le remuneraran su trabajo como dictador de clases de reciclaje de la Intendencia en Liceos públicos de la capital.
Indignado con la vida, hasta pensó pedir un préstamo en Créditos Indirectos o sacar la Tarjeta D con la cual se sentiría bien uruguasho, sin embargo, en un momento de iluminación divina gracias a su amistad con Mariana Pereira de la Iglesia De Los Santos De Los Últimos Días, se dio cuenta de como pagar el salame con la gracia de Dios y José Smith.
Dirigióse nuevamente al supermercado “La Clave”, cito en Bulevar Batlle y Ordoñez (Propios) y Pantaleón (de) Artigas a comprar un salame “Doña Coca” que asaz era el más barato. No deberíamos distraernos con tales minucias que no hacen al asunto de nuestra narración verídica pero, vale explicar al público lector que dicho salame no debe ser comprado por nadie, ya que es elaborado justamente con “Doña Coca”, obligando a los compradores a practicar el canibalismo inconsciente. Por eso recomendamos comprar “Productos Porcinos Propios” y no ajenos. Sin embargo, Salomón Williamsong Pérez, quería comprar Doña Coca, para lograr conquistar una chica que prefiera a un tipo con cerebro a uno con físico, como en la propaganda de dicha marca. Luego de comprar el antes citado salame, se dirigió a la caja (y aquí, los autores dijeron “jie jie jie” y aparte se percataron que como aún no había pagado el producto, no lo había comprado nada y de que esto era muy divertido, cómo me río) con temor a gastar todo su dinero pero sólo le cobraron 22 pesos con 41 centésimos.
Cuando la cajera se disponía a abrir la boca la cual utilizaba como caja registradora y embutir así las monedas y billetes que Salomón habría de pagarle de ser una persona decente y no un personaje de películas de Almodóvar, en vez de recibir los óbolos escuchó algo así:
Bienaventurado el varón que no anduvo en camino de malos,
ni anduvo en consejo de impíos,
ni se sentó en silla de escarnecedores
sino que en la Ley de Yaveh está su deleite, etc.”

-Peeero por suerte qué divertido, cómo nos reímos, JIE JIE Jie, Oh Oh, pero los salmos no oh oh ¡Teje! ¡Teje! -continuó diciéndole la cajera cuando hubo acabado de recitar el Salmo I y también cuando sin parar Salomón andaba ya por el Salmo 37 en la parte que dice:

Confía en Jehová y haz el bien;
y habitarás la tierra y te apacentarás de la verdad.
Deléitate asimismo en Jehová,
y él te concederá las peticiones de tu corazón.”

pensando que, agradecida, la cajera le dejaría llevar el salame Doña Coca, luego de tan crecido pago como él le ofrendaba, sin embargo, la cajera, harta; sentencióle:
-Si no abona el salame “Doña Coca” como corresponde e insiuste en say hey johnny boy the batlle call, divited we stand united we fall, llamaremos a la pollicía para que le disparen con metralletas, además de que los dispatros serán emitidos en orden alfabético y de equivocarse y darle primero en la “o” que en la “p”, no sólo los disparos o y p deberán realizarse de vuelta, si no que se deberán enmendar empezando con el alfabeto íntegro de vuelta hasta llegar a la “o” y la “p” de nuevo, para recién después continuar con la “q” y si en esa recapitulación, por ej. se equivocaran y dispararan antes en la “m” que en la “n”, también tendrían que enmendarlo volviendo a la “a”, etc. ¿Se entiende? ¿No? . - aunque en realidad lo que le dijo fue: “¡Vo nieri dejate de encajar y pagame o te cago a palos vo chupapija, que me vení a encajar un cacho de billete y después salgos de eso vo, cara de mono, no te haga el bobo, vo sos puto, tas loco tarado de mierda! ¡Arrancá pa las ocho horas o te llamo al Jonny que te rompalorto”
Salomón no sabía como reaccionar, pues ya no sabía como hacerles entender que tenían que entender eso que él pensaba que ella debía entender, pero que por más que no lo quisieran entender, él tenía la buena Fe de entender, aquello que ellos no querían entender, que a pesar de no entender, deberían entender por qué él entendía que ellos debían entender, y no entendía como ellos no entendían que lo que él trataba de entender era el por queéno querían entender el porque no podían entender, aunque lo quisiesen entender y no lo lograsen entender (¿Se entiende? ¿No?).
Luego de esta última decepción y sin adquirir aún su salame Doña Cocka, Salomón decidió abandonar a Dios y la iglesia LuterAna e influenciado por el pensamiento y obras de los anarquistas expropiadores, sin entender un coño de ellos; perpetrar una serie de asaltos a bancos de plaza de la capital para conseguir el dinero con el cual abonar los salames Doña djksadnjsahdnjsa.
Muy luego (cuando estaba encaminándose hacia su primer violento atraco), advirtió que faltábale un arma con el cual perpetrar dichos crímenes contra el Sagrado Capital y la Propiedad Privada, por lo cual decidió que asaltaría dichos vancoz amenazando a Público Y Personal con piojos psicológicos si no le daban todo el dinero y las ajkdsajkdsaj.1
(Aquí los autores nos damos cuenta de que hubiera sido más práctico hasaltar la fábrica de chacinados Doña Cocka pero no importa cierra par-entesis punto y aparte.
Dirigióse pues Asia el banco de semen cito en Avenida Italia y Carlos María Ramírez y dijo:
-¡ Dadme todo el dinero y las jollas o pronunciaré la palabra piojos y psicologicamente la cabeza se les inundará de piojos psicológicos al oír esa palabra, o sea la palabra piojos!
Terminada la primera vez que Salomón dijo la palabra piojos, ya todos en el banco se revolcaban en los suelos llenos de piojos psicológicos, rascándoselos enérgicamente, menos un guardia de seguridad que escuchaba en su MP89 el Opus nueve en RE mayor de los guachiturroz, el cual, para felíz final de esta historia, comenzó a dispararle a Salomón con una metralleta que en vez de balas utilizaba salame Doña Coca.
1Piojos psicológicos: dícese de aquellos que sin una existencia física comienzan a picar en la cabeza de aquellos que escuchan o leen la palabra piojo y de los que se comieron el miembro del conde de Lautreamont.

Jorge "Pollito" Manco y Piero Di Lorenzi

Pará-Bola



El correo golpeó la puerta virtual por medio de un programa con Real Sound Enginer. Cornucopio enseguida activó el transportador de materia en modo de recepción y abrió el paquete ávidamente.
Adentro del mismo, encontró una planta de marihuana con puerto Usb, con la calidad y buen precio que siempre tenían los productos de Buddha Seeds. Emocionado corrió hasta su computadora y conectó la planta a la P.C., instaló el programa, conectó la impresora y al ratito ya se había impreso un 25 que contenía fragmentos de “El proceso “ de Franz Kafka.
El plan era leerse la marihuana primero con sus amigos y después con su novia pero la ansiedad era mucha para entrar al facebook, así que desmorrugó unos párrafos y se los puso a leer. Al principio si bien el efecto le pareció bueno -era placentero y cultural con un cierto buqué de traducción fidedigna-, creyó que no lo era tanto como el de “La Divina Comedia” de Dutch Passion. Sin embargo cuando se quiso acordar, ya estaba cuestionándose acerca de los perversos engranajes de la burocracia y el estado moderno, completamente ajeno a la realidad circundante y sin poder controlar un efecto psicoactivo de profunda reflexión y claridad mental. El estado fue tal, que enojado con su dependencia apagó la computadora, luego de hacer reaccionar el botón de apagado, cubierto de polvo y anquilosado. Cornucopio, entonces hizo algo inimaginable: salió por la puerta de su casa hacia el mundo exterior.
Cuando ya estaba en la calle se dio cuenta del error que había cometido. Había caminado dos cuadras intentando dar con su barra de amigos pero no había ningún grupo de facebook allí que le indicara dónde se encontraban éstos. Pronto se le empezó a pasar el efecto de la marihuana y se dio cuenta de que estaba en un lugar al aire libre, donde habían animales, vegetales y otras personas y comenzó a darle miedo. Todo su dinero era virtual, por lo que no se podía tomar un taxi tangible y no encontraba ningún cyber donde tomarse uno virtual.
Cuando empezó a asomarle una lágrima al ojo (y sí, a dónde iba a ser) con que miraba pornografía mientras con el otro tenía sexo virtual con su novia, vio una plaza con wi-fi y fue corriendo hasta ella.
Se sentó frente a una desagradable y anticuada laptop pública colgada de un banco verde y de madera, mirando de reojo a un par de chorros que estaban conectados en unas ceibalitas al costado de él y a una linyera (perdón, indigente)que estaba en el banco de al lado, como él en una laptop pública.
La pésima computadora demoraba segundos enteros en ejecutar acciones, lo cual sumado al miedo que le provocaba la situación y a un pequeño efecto de angustia existencial que todavía le llegaba de la marihuana consumida hace un rato, lo hacía sufrir como Luisa Kulioc en “La extraña Dama”. De esta misma manera lo pensó él. Así, mientras en su mente escuchaba a Valeria Lynch gritando como si tuviera un ratón epiléptico metido en el recto “Atormentada por amor/ mujer varón” y se preguntaba buscando en su disco duro si no sería “mujer dolor” (los efectos de la marihuana se le iban cada vez más rápido dado el miedo que sentía), se encontró con que desde el facebook la linyera (perdón, indigente) que estaba a su costado le enviaba un mensaje privado pidiéndole un peso o un cigarrillo por amor de dios. Hábilmente, se puso como desconectado para la misma e intentó pensar de qué le servía entrar al facebook en esa situación y después se dio cuenta que en realidad tenía que entrar en su cuenta de e-bay para pedir un taxi virtual. Esto último no pudo llevarlo a cabo, ya que cuando se quiso acordar, cuatro mensajes privados lo amenazaban con navajas virtuales, siendo el chorro más chiquito de los que estaban a su costado el que le escribió: “Dano toda la plata birtual o te hackeamos el twitter puto ojito con acete el vivo que soy menor”.
La foto de perfil de Cornucopio se cagó en los pantalones virtualmente y un sudor frío corrió por las pelotas físicas de Cornucopio (físico). Estuvo unos segundos paralizado, mientras de reojo veía como los chorros (físicos) que lo querían robar (virtualmente), fumaban pasta base (fisicamente) y Cornucopio (real y virtual) sabía que eran capaces de hacer cualquier cosa cuando estaban drogados con pasta base.
Desesperado, estaba a punto de hacer lo que le dijeran con tal de que no lo lastimaran (virtualmente), cuando vio que su novia le hablaba por el chat del facebook. Antes de atenderla, abrió la conversación por mp donde los chorros lo amenazaban ahora con algo como: “dale nieri mira q estoy drogado” y les escribió: “awantam 5 q ya vngo”, a lo que los chorros respondieron “Ok dale gas”.
“Mi amor acabo de leerme un porro q sta re flashero te paso el lynk para q t imprimas” le dijo Wanda a su novio (Cornucopio) y él le dijo: “awanta mi amor oime sali a la calle y ahi unos chorros virtuales que me quieren robar virtualmente” e iba a seguir escribiéndole para explicarle la situación pero ella le dijo: “En serio imprimite 1 te re pega pa la filosofia” y él le dijo: “pero oime te digo q m kieren afanar” y ella le dijo: “pero oime, te digo q es terrible porro, vos compraste el “Kafka” ese?” y él le dijo: “si m fume 1 pero t digo q estan a punto de afanarme mira si me borran del fb?” pero ella le dijo: “gastast la plata al pedo no sabes lo q es el william gibson este me di cuenta d q la internet es una mierda, ahora imprimite 1 y vas a ver” ella siguió escribiendo pero él le dijo: “pero mi amor habilitam plata virtual asi no abro mi cuenta si no me van a re afanar y mandame un taxi virtual q estoy en una plaza pero una plaza de verdad” pero ella no lo leyó y le mandó “fumate uno y a partir de ahora se acabo en cuanto te lo fumes vas a ver nos desconectamos los dos y nos encontramos en la calle de verdad alguna plaza o algo y cojemos de verdad, ya no soporto tener q meterme el pene usb de mi computadora quiero que me la metas de verdad y salir a la calle de verdad y todo dale y nos desconectamos de internet para siempre y recuperamos nuestra vida”. Cornucopio entonces comprendió que Wanda estaba bajo la peligrosa influencia de una especie de marihuana similar a la que él había leído y de que su novia estaba bajo el peligro de salir a la calle y ser asediada por chorros terrajas (perdón, menores infractores marginales) y linyeras (perdón indigentes) y le dijo: “pero no mi amor escuchame para estas re drogada como vamos a tener sexo fisico? los jenitales estan llenos de microbios!” y ella le dijo: “la tecnología cibernética y la internet son sistemas de alienación que superan los demás sistemas, enajenando la individualidad de los seres en una existencia virtual que...”. Pero Cornucopio aterrorizado de lo que afirmaba su novia no terminó de leer y le dijo: “pero y como vamos a hacer para leer porro sin internet” y ella le dijo: “pero ta, para leer porro nos conectamos, si no no, las redes sociales son mecanismos perversos de sustitución de las relaciones humanas...”. En ese momento Cornucopio tampoco terminó de leer lo que le decía su novia porque apareció en el ícono de mensajes privados uno en rojo y al abrirlo se encontró con que los chorros (perdón menores infractores) le decían: “vo nieri dano la plata birtual q estamo agregando a tu nobia”. Cornucopio abrió de vuelta la ventana de chat con Wanda para advertirle. Ella estaba mandándole algo como: “... el aluvión de información innecesaria que los usuarios no pueden procesar provoca...” y Cornucopio entendió que estaba perdido, él y su novia lo estaban y desesperado comprendió que...
en este momento los autores se conectan al chat.
Piero wachiburro: jie jie jie q divertido como me rio
Jorge del cap: XD
Piero wachiburro: vo y q vamos a hacer con el cuento yo no sé como mierda lo vamos a terminar
Jorge del cap: dame 5 que estoy jugando al Travian
Piero wachiburro: che y si preguntamos en el yahoo answers?
Piero wachiburro: jie jie jie q divertido como me rio
Piero wachiburro: che cuando puedas mira este video de capusotto (Lynk)
Piero wachiburro: Estas ahi jorge?
Piero wachiburro: dick
Piero wachiburro: cock
Jorge del cap: ya esta :3
Piero wachiburro: che jorge dick no es por ser pesado pero q vamos a hacer con el cuento?
Jorge del cap: che como era que se pedia la pizza por twitter?
Piero wachiburro: ah dick eso no se
Jorge del cap: mirá bajamos el final de un servidor acá
Jorge del cap: mirá me bajé un programa q es el propio windows deus ex machina XD XD XD
Piero wachiburro: ah. A ver?


Entonces Cornucopio escuchó una especie de ruido como cuando vas a abrir una ventana de las que hacen ruido de un sólo batir de hélice de helicóptero y la máquina se te cuelga y oís como si hubiera cientos de batidas de hélice de helicóptero por segundo. Entonces miró hacia el cielo (se aterrorizó al ver esa cosa tan abierta e inconmensurable) y vio que, efectivamente, un helicóptero lleno de soldados cyborgs de las fuerzas geo (metría) bajaban hacia la plaza, mientras sendos patrulleros llegaban teletrasportados por el ruter de la misma y los efectivos robóticos de la ley y el orden aprehendían a todos los ciudadanos indeseables de la plaza (menos a Cornucopio, que de lejos se notaba que era una persona de bien), en un operativo de rutina dentro del nuevo programa de operativos de saturación de zonas rojas de la ciudad (física). Luego de tal heróica hazaña, los efectivos llevaron a Cornucopio hasta su casa (física) y quedaron en contacto (virtual) con él para asistirlo en las consecuencias traumáticas de haberse extraviado en una plaza (física).
En el curso de la terapia y amistad que Cornucopio luego de esto estableció con las fuerzas estatales, decidió abandonar a su perdida novia y amigos e incluso dejar de leer marihuana, ya que se dio cuenta, dicha adicción había sido el comienzo de toda su tragedia. En ese momento, gracias a sus contactos establecidos en facebook con las antes referidas personalidades estatales, le fue ofrecido un cargo (virtual) en la junta nacional de drogas (virtuales), donde todos eran ex-consumidores que se habían rehabilitado y ahora intentaban erradicar las drogas que antes no habían sabido manejar aterrorizando sobre todo a los jóvenes y los padres y educadores chotos con informaciones erróneas y cucos cristianotes, aparte de intercambiar todos los días lynks de medicamentos y psicofármacos que todos leían en abundancia.
Ahora, finalizada la narración que da forma a toda parábola, si bien los integrantes de Piñazo e Frente, en general somos contrarios a las moralinas y mierdas por el estilo, para no fallar a la definición literaria; debemos explicitar el contenido profundo y/o/u ético, moral, religioso o filosófico que se debe entender del coso superficial de nuestra parábola: no es necesario legalizar la marihuana, con el facebook alcanza XD.
FIN :3 <:>

Jorge "Pollito" Manco y Piero Di Lorenzi


miércoles, 12 de septiembre de 2012

ConComics

Malas tardes para todos! Espero que hayan pasado mal! Yo estoy más que feliz, ya que nuestra presencia en la Con Comic del LATU(Lombrices Autómatas Tragan Uvas) fue muy positiva.
Agradezco públicamente a la organización por la generosidad con que nos cedieron el espacio, por la mesa(más grande de lo que habíamos pensado), y a todas las mentes perdidas que se acercaron al stand y nos dejaron su dinero y simpatía. el dinero ya lo gastamos para hacer nuevas copias de nuestras publicaciones.
Llevamos 22 copias de Cosas Raras y nos quedó 1. Descontemos alguna copia que intercambiamos con colegas o regalamos porque teníamos ganas, e igual vendimos más de lo esperado. Lo mismo pasó con el resto de las revistas, aunque no tengo los números exactos en este momento.
Comics de Mierda encontró alegres lectores tan enfermos como nosotros y hasta vendimos libros de narrativa. ¡De narrativa! ¡Se los llevaron aunque tuvieran mucho texto y todo! ¡Una cosa de locos!
Compartimos el espacio con los colegas de GAS comics, Apocalipta comics, Zignone comics y Applescrander comics.
¡Excelente el toque de Game Ova! Me quisieron vender a su bajista, pero me quedé sin plata.
A continuación, un par de fotos nuestras, porque somos egocéntricos y narcisistas. No las tomamos nosotros sino Magnus de GAS y Peter Parker, ya que nuestro estado de somnolencia era tan atroz que olvidamos la cámara los dos días.