sábado, 3 de abril de 2010

DIBUJITOS CHINOS - El Huevo del Angel


El Huevo del Ángel 天使のたまご, Tenshi no Tamago)” es una OVA producida porTokuma Shoten, una de las más grandes distribuidoras japonesas de los 90s, enfocada en campos variados (música, software, juegos de computadora, películas, animes, revistas, manga y libros). La OVA, realizada en 1985, surge de la colaboración entre el artista gráfico Yoshitaka Amano y el director de cine Mamoru Oshii.
Amano salió de la zapan de su mamá el 28 de julio de 1952 en Shizuka, y se ganó el reconocimiento mundial gracias a sus diseños de personajes en el mundillo de los videojuegos, como “Final Fantasy”, las ilustraciones hechas para la novela de Hideyuki Kikuchi, “Vampire Hunter D” y las realizadas para complementar el excepcional trabajo de Neil Gaiman en “Sandman: The Dream Hunters”.
El trabajo de Amano se caracteriza por sus similitudes con el Art Nouveau, el uso de lineas muy delgadas que recuerdan el trabajo de Avbrey Beardsley, personajes pálidos al extremo, de facciones tan largas como las proporciones del resto de su anatomia, y ojos de un aire triste. Se denotan similitudes con la obra de Ashami Kojima, artista a quien sin duda influyó. Un elemento a destacar es el movimiento generado por sus composiciones y trazos fluidos, que podemos notar claramente en ropas y cabellos.
Sus técnicas más utilizadas son la acuarela y la tinta china, aunque ha empleado otras con igual maestria.

Oshii nació en Tokio en 1951, interesándose por el mundo de la ciencia ficción desde temprana edad. Rodó varios cortos en 16mm como puro entretenimiento antes de pasar al campo profesional.
Sus películas tienden a mostrar un diseño y animación que se separa de la estética común del anime, lo cual no es poco decir en estos días en que se ha vuelto de lo más común ver adolescentes y no tanto, caminar por la calle practicamente de cosplay o haciendose los ponjaneses, imitando el tono de voz de las colegialas niponas animadas, y fanatizados hasta la alienación total en la que desean más ser japoneses que seres individuales (que conste que me gusta el anime, pero se van al carajo).
Entre los temas que Oshii trata en su obra uno de los más frecuentes (y mejor manejados) es el de la influencia de los avances tecnológicos en la sociedad. Este tema es abordado principalmente en las películas “Pat Labor” y “Ghost in the Shell”. En dichas películas se presenta una ambientación urbana en la que la convivencia entre los individuos es cada día menor y la contaminación y delincuencia van en progreso incontenible (¿les suena familiar?).
El autor afirma no tener interés en ningún tipo de anime (a excepción del que él dirige) y que sus influencia provienen del cine de otros países y de la Biblia (la cual usa como fuente de inspiración filosófica). A pesar de su falta de interés en el anime una de sus principales influencias es el renombrado director Hayao Miyazaki (una leyenda viviente del anime) gran amigo suyo y hasta cierto punto su "
sensei". A pesar de su amistad Oshii frecuentemente critica a Miyazaki diciendo que este desperdicia su talento al enfocar sus obras al público infantil (un poquito extremista el maestro, pero bue...).

Ahora hablemos de la obra en cuestión. Arranca con un plano de dos manos (como si miraramos las nuestras) que se abren y hacen una serie de movimientos como si construyeran o amasaran algo, (tal vez un dios creando algo...) hasta que una mano da un giro de 360 grados y su piel cambia de un color blancuzco a un tono de piel morocha. La siguiente escena, a la que se nos conduce bruscamente, es una imagen de un árbol en cuyo extremo crece un huevo que trasluce un feto de pájaro gigante, mientras detrás de esa imagen fija vemos nubes de tormenta avanzar vertiginosamente por unos cuantos segundos. Cambiamos a un primer plano de un ojo de la criatura, que se empieza a mover como intentando despertar, y al instante cambiamos de escena para conocer a uno de los dos (si, solo dos) personajes de la historia, un hombre de piel morena y cabello blanco, que carga sobre su hombro un extraño artefacto que podría ser un arma (o no) y que se asemeja a una cruz en su forma (¿una especie de Jesús?).
Frente a él, un enorme, gigante huevo maquina, en donde se muestran estatuas, o personas petrificadas, y un vitral en forma de ojo que se muestra ante él, descendiendo hasta chocar con la superficie desértica. El personaje se muestra inmutable ante el acontecimiento, como si supiera lo que es y en ese mismo instante se escucha la primer voz de la ova. Es la voz de una niña, y mientras seguimos viendo la escena del hombre viendo al huevo máquina nos plantea la pregunta: “¿Quién eres tú?”
Cambiamos de escena nuevamente para conocer al segundo personaje, una niña pálida y de cabello blanco (no perdamos de vista que tanto el color blanco como la niñez son simbolos de pureza) que custodia un huevo del tamaño de una avestruz, cargándolo a veces en sus manos, a veces debajo de su vestido a forma de “panza de embarazada”. Por muuuchos minutos vemos a la niña recorrer el mundo donde habita, que al principio parece ser un bosque o pantano, hasta convertirse en su recorrido en lo que parece ser una ciudad europea en estado post guerra o más probablemente post-apocaliptico, o las dos cosas. El lugar parece sumido en la oscuridad perpetua, y se nos muestran estatuas, o más personas convertidas en piedra al mejor efecto gorgona, como único testigo del andar de esta niña que tiene como pasatiempo (bastante obsesivo y enfermizo) llenar con agua botellas de vidrio que encuentra por ahi, en la basura y el desorden que reina en una ciudad que parece abandonada por los dioses.
El agua es un elemento constante en toda la narración visual, mostrándonos por varios segundos, o quizás minutos, cada encuadre de un río, fuente, cuneta o cualquier cosa que tenga el elemento de la vida. La niña parece fascinada con el agua, como si en el estatismo en que vive admirara celosamente a este elemento lleno de dinamismo.
Cada detalle parece haber sido pensado, cada objeto, cada escena, cada tiempo, como si todo fuera un símbolo, como si todo formara parte de un sígnificado superior y abarcativo.
La niña se agacha en un río, a llenar una de sus botellas, y vemos acercarse la “cámara” velozmente hacia ella, como en esas películas de terror o thriller en donde se nos pone en lugar del monstruo o asechador.
Una caravana de máquinas gigantes y con ruedas avanza frente a la niña, y se detiene para dejar bajar frente a ella al misterioso hombre de la cruz. Al detenerse la máquina, sus cables se mueven tal cual serpientes (recordar simbología cristiana de la serpiente, Samael, el pecado original, etc) y generan sonidos como si tuvieran vida.
La ñiña huye a un callejón agarrándose su panza-huevo, pero luego decide volver, como si pasado el miedo de la primer impresión deseara la compañía de otro ser humano, cosa que pareciera no haber visto hace mucho.
La niña parece vivir en una especie de templo abandonado y realizar diariamente su rutina de las botellas de agua (aunque no sabría decir cuando es de día y cuando no, ya que siempre esta nublado), hasta que se vuelve a encontrar con el hombre, quien aparece sentado en la escalera en la que ella estuvo tiempo antes de partir a recolectar botellas y frasquitos. Al ver al hombre frente a ella, la niña se mira su vientre y nota que ya no tiene el huevo. El hombre extiende su mano y se lo da, acto seguido de las palabras “Mantén las cosas valiosas dentro de tí o las perderás”. A partir de este momento, el hombre empieza a seguir a la niña a pocos pasos, a pesar de que ella le dice que no lo haga.
De repente, lo que antes parecían ser estatuas, hombres de color azul, salen corriendo arpones en mano, y se dan a la caza de sombras de peces gigantes (asi como lo leen), resultando todos sus intentos fallidos, y los arpones se estrellan contra faroles, ventanas y paredes. Tal vez se podría hacer una analogía comparativa entre estos sucesos y el mito de la caverna, con todo lo que esto implica, seguidores de lo falso, desconocedores de la realidad, etc. Cosa que no sería extraña si pensamos en la base cristiana del director y la herencia greco-romana de tal religión.
Posteriormente, la niña se mete en lo que parece ser una iglesia (que raro), en donde se pueden ver vitrales de peces, como los que perseguían los pescadores-estatuas, como si fueran seres superiores o símbolos de “La Verdad” y la luz que entra por ellos se posa sobre la niña, creándole un aura de connotaciones muy religiosas, obviamente ex -profesas.


El hombre es guiado por ella hasta una cueva llena de cadáveres de peces gigantes y mirando unos jeroglíficos que gráficamente parecen un árbol, recita: “En algún lugar he visto un árbol como éste. ¿Cuál fue? Hace tanto tiempo que lo he olvidado. Por debajo del cielo estaban las nubes, creando sonidos mientras se movían. El negro horizonte comenzó a hincharse y de él creció un gran árbol. Chupándole la vida al suelo. Y sus latientes ramas crecieron alto, como queriendo agarrar algo. El pájaro gigante durmiendo dentro del huevo.” De aquí podemos interpretar (o por lo menos yo) que el pájaro es algo malo, ya que sustrae la vida del mundo, que pareciera desear llegar lo más alto que pudiera, que aspira a un lugar en el cielo (tal vez un lugar que se le arrebató).
Seguido a esto la niña le pregunta dónde está ahora ese pájaro y él responde que sigue aquí, soñando. La niña pregunta “¿Qué sueña el pájaro?” y él responde con otra pregunta, evadiendo notoriamente la de ella, diciendo: “¿Todavía no me podes decir que hay dentro del huevo?” refiriéndose al de la niña. La niña no contesta.
Más adelante, él narra a la niña el fragmento de la Biblia que refiere al arca de Noe y el diluvio universal, contándolo como si fueran hechos que pasaron realmente en el universo de los personajes y ampliando esa información con algún hecho posterior, en el que el personaje llega a dudar de la veracidad de los hechos. Cuenta que enviaron una paloma para ver si el nivel del agua había bajado después de acabado el diluvio (igual que en la Biblia) y que ese pájaro, como lo llama después, nunca volvió y por eso él duda incluso de que haya existido. Ante esto la niña le dice que sí existió y se lo lleva a prepo, diciéndole que le va a mostrar en donde está. En una parte del interior del templo que parecía habitar, que ahora nos muestran enfocado desde afuera y es una silueta de arca, ella le muestra un esqueleto fosilizado de humanoide alado, tal cual un ángel. Ella le dice que lo encontró, que se convirtió en piedra y que ella ahora lo encontró y lo hará salir, aludiendo al huevo que ella posee. Él contesta que eso es lo que pensó, con un tono de preocupación que nos vuelve a hacer pensar que él huevo es algo malo.
Luego, nuestros mozalbetes vuelven al interior de lo que ahora sabemos es un arca y sentados al calor de una fogata tienen una charla en la que vemos el choque de la razón y la fe, no como características que se mantengan siempre entre los personajes, sino que parecen ser meros instrumentos que el autor moldea para transmitirnos diferentes fragmentos de su mensaje. La niña esta acurrucada abrazando el huevo e intentando escuchar en su interior y el morocho le pregunta si escucha algo. La niña contesta que escucha una pequeña respiración, a lo que él refuta rápidamente con la frase “es tu propia respración”. “Escucho el sonido de pequeñas alas” dice ella y él contesta “es el sonido del mar en el exterior”. Ella se mantiene en su postura fiel a traer al mundo a ese pequeño pájaro-ángel, y él a tirarle abajo sus esperanzas.
Se nos muestra la zona de bosque-pantano que ella recorría al principio, en donde empieza a llover como baba de loco.
A modo de papá, él la carga en brazos porque ella se está durmiendo y la lleva a hacer nono. Ella le vuelve a plantear la pregunta (o lo hace por primera vez) que escuchamos al principio del OVA “¿Quién eres tú?” y el le responde con la misma pregunta.
Pero hete aquí, que cuando ella se duerme, él le quita el huevo y utilizando la cruz extraña lo rompe (se destaca la ausencia del sonido al quebrar el huevo, que amplia enormemente el dramatismo y la importancia del hecho).
La ciudad se inunda hasta quedar sumergida y él la contempla desde lo alto de un techo, mientras volvemos a escuchar en la voz de la niña “¿Quién eres tú?”.
La niña despierta y pisa los fragmentos del huevo destrozado. Se quiebra en sollozos y se tira en el piso cubriendo el, cadáver? (no se porque nunca se muestra) con su cuerpo.
Sale corriendo del arca y mientras se aleja, vemos que sobre ésta ha crecido un árbol idéntico al del principio, con (adivinen que) un huevo gigante con un feto de pájaro adentro.
En medio del camino, la niña se encuentra con una grieta enorme por la que cae (o se arroja) y mientras lo hace, vemos su reflejo en el agua, en el que es adulta. Se acercan cada vez más, hasta que al tocarse los labios de una con los de la otra la niña se desvanece por completo. El reflejo adulto de la niña se hunde más y más, y pasándose la mano por el vientre y deslizándola hasta su garganta, deja salir su último aliento de vida en forma de burbujas, que al llegar a la superficie son huevos (chan).

En varias visiones panorámicas apreciamos que sobre largo y ancho del lugar, han crecido árboles con huevos en su copa, conteniendo fetos de pájaros gigantes dentro. Se nos muestra una playa donde vemos largas hileras de plumas blancas, como si los huevos hubieran empollado y a nuestro sobreviviente, cruz al hombro, parado con la vista en dirección al océano. Luego de un estallido, emerge del agua el enorme huevo-máquina (que recuerda al beherit de Berserk), en donde volvemos a contemplar que está poblado de estatuas-personas petrificadas, y una de ellas es...la pendeja! digo, la niña, que esta sentada con el huevo en sus manos y coronada por un circulo a sus espaldas, tal cual imagen de la Virgen María. La cámara se va alejando cada vez más, hasta mostrarnos que todo ese mundo, o todo lo que queda en la superficie, es un minimo trozo de tierra en forma de elipse?, semilla?, parte de abajo del arca que quedo undida y dada vuelta y en donde creció vegetación? Usted dirá cuando la vea, si así lo desea después de que le quemé toda la OVA.
Ambiguas son las reacciones ocasionadas por esta obra. En Japón es considerada “de culto”, en Rusia la adoraron, en EEUU la odiaron (y sí...me guardo los comentarios), y en el resto del mundo parecen ser tan chotos, que ante la incomprensión y la no linealidad de la narración, la tildan de sin sentido. El director, ante la pregunta acerca del significado de la obra contestó que no tenia idea. Qué esperaban, jaja.
Podríamos encontrarle muchos. La niña podría fácilmente asociarse a la virgen pura que espera la llegada de un ser que protege en su tierno vientre del odio del mundo exterior, el morocho podría compararse con una versión bizarrita de Jesús o nuevo profeta, que guía a la niña a un destino inevitable y la protege, así como al resto del mundo de un ser maligno dentro del huevo, el sacrificio de la muerte de ella como análogo del sacrificio del Mesías, y con ello el surgimiento de una nueva vida ante la destrucción de la anterior ya corrompida, etc,etc,etc,etc-
A mi entender, es una obra Surrealista (o Neo Surrealista como les guste más), en donde el autor nos plantea simbologias cristianas y sus opiniones respecto al mundo actual (que sería el de 1985) a través de una poesía sonoro-visual (hermosa por cierto), en la que deberíamos apreciar, al igual que en la poesia tradicional, la belleza del tratamiento de las formas, las texturas, el movimiento en contraste con el estatismo, el manejo de lo natural y su contraposición al mundo moderno, la relatividad del bien y el mal, etc. Si además de eso, de disfrutar de las increíbles imágenes y la formidable composición musical a cargo de Yoshihiro Kanno, podemos extraer una visión personal, exorcizar planteamientos de nuestro subconsciente, reflejar nuestras experiencias en ella, para resignificarla y darle nuestro propio simbolismo, mensaje e interpretación de las metáforas, mejor. Pero si no, disfrutar el paseo mental que nos ofrece como quien escucha un disco de Pink Floyd.




4 comentarios:

  1. Esta buenisima.Tenes que verla con la cabeza de que es surrealista, o sea, las interpretaciones van por tu cuenta, no te va a aclarar más de lo que te muestra. La musica te va a encantar!

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  2. La primera vez que la vi no la entendí, hace unos minutos terminé de verla por segunda vez y ya no me dieron ganas de buscarle un significado, es para apreciarla con todos los sentidos y la mente abierta. Me gustó tu "reseña" (?), voy a seguir chusmeando el blog, saludos!

    PD: Me dio un poco de pena cuando encuentra el huevito hecho percha y se pone a los gritos

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  3. Muchas gracias pr comentar viruo. Es como vos decis, es un deleite de sensaciones y si ademas sacas alguna interpretacion ,bien,sino tambien.
    Quedo demasiado spoiler la reseña,pero bue, asi me salio y lo quise compartir.

    PD:Mismo que ese momento esta de menos...pobechita.

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