martes, 23 de marzo de 2010

Cinemanteca: Descarga directa It's Alive de Larry Cohen, con crítica y todo che.



Esta película, titulada originalmente Its alive (“está vivo” o más bien, “eso está vivo”, eso de cosa, de no humano), es también conocida en patéticas traducciones al castellano como “El monstruo está vivo”, lo cual nunca entendí por qué. Mis amigos de acá del Cerro le dicen “¡Tá de vivo vo!” y es más congruente. Es la obra que lanzó a la fama al gran director de cine de horror clase B o C, Larry cohen, del cual deseo hacer más posts en un futuro cerca-ano (si no se dan cuenta quien es por sus muchas buenas películas de terror de hace años, quizás lo saquen por “Pick me up”, un capítulo de la primera temporada de la desparejísima serie de mediometrajes “Masters of horror” que dan en el 10).
Esta película para tener sus años, le da unas cuantas vueltas a películas más recientes y sobre todo con más presupuesto.
Tras una introducción al film con unas extrañas luces que no se sabe si son estrellas linternas o qué y que mutan de apariencia rápidamente (uno supone que refieren a las linternas en la alcantarilla del final del film), vemos una historia alentadora para toda pareja esperando tener un niño.
Los Davis, que ya tienen un chico de 11 años, van hacia el sanatorio a esperar su segundo nene, de cuya concepción se dan dos datos importantes: fue acompañada de tomas de anticonceptivos y además, hubo aunque sea una intención de abortarlo, no se sabe si llegó a intento y de qué tipo.
En una escena un poco cómica, vemos al futuro papá conversar con otros en la sala de espera y se hacen alusiones a la contaminación (ya en 1974) y sugerentemente, uno de ellos habla de su trabajo como matainsectos y de cómo las nuevas tandas de tóxicos sólo consiguen cucarachas más grande, fuertes y aptas para sobrevivir.
Con ese panorama, no es nada raro lo que ocurre. La sala de partos es una carnicería y el bebé de los Davis ha huido. No por nada, el socialmente adaptado, serio y maduro papá le comentara a la enfermera, que como tradicionalista irlandés que es llamaba a los bebés “cachorros”.
Con este planteo, la película no se desarrolla sólo en una chota persecución del bebé-asesino-monstruito de los Davis (bastante osado pra su época Cohen al poner un bebecito como mounstro asesino) , si no que se desarrollan muchos tópicos que le dan un contenido bastante profundo ala película además de la secuela de asesinatos propias de l terror berreta de los setentas. El tema de los medios de comunicación como depredadores sanguinarios de la intimidad y seguridad de las personas atraviesa toda la película, comenzando con los pocos minutos en que se llega hacer público el drama de la familia, con nombres y apellidos. Los medios acosan al padre del monstruo todo el tiempo y una periodista llega a disfrazarse de enfermera para grabar a la madre del niño, luego de referirse a él como una cosa con colmillos y garras, frente de la propia madre. La presión y falta de solidaridad social, por no decir la total falta de comprensión o humanidad se ve no sólo en el manejo del tema por parte de los medios, la policía y la medicina, el propio jefe de Davis, muy canchero lo invita a tomarse sus tres semanas de vacaciones acumuladas, para que cuando éste se de media vuelta sellar su despido definitivo; y qué más podía esperar, cuando trabajaba en una oficina de “relaciones públicas”.
El pragmatismo completamente falto de ética y humanidad de las instituciones queda clarito en la búsqueda afanosa de la policía de destruir al bebé-monstruo a toda costa, mientras la universidad pelea por quedarse con el cuerpo para estudiarlo y los médicos responsables de las drogas de uso médico que pueden haber producido la mutación pactan con la policía apara que no quede un pedacito del mismo, ya que de ser estudiados pueden perder millones.
Pero por sobre todo, un tema mucho más arquetípico atraviesa toda la película y es el de los lazos de sangre.
El señor Davis, que no por algo se llama “Frank”, atraviesa una rápida transformación en que pierde todo tipo de apego o si quiera contemplación por su niño, llegando a negar incluso su paternidad. Los problemas lo abruman de tal forma, que antes de luchar por encontrar a su niño y que se le de el lugar que puede llegar a necesitar, se suma a la casa de brujas social hacia el monstruito, en lo que vemos incluso una cierta idea de que la monstruosidad del hijo sea entendida como una herencia del padre. En sus palabras:


“De niño creía que el monstruo era Frankenstein… luego, en la secundaria leí el libro y me di cuenta de que Frankenstein era el docto que lo creó. Por laguna razón las identidades se confunden. ¿No?”


De este sustancioso parlamento, en el que no sólo vemos su culpabilización, si no también, la indirecta calidad de monstruos de –justamente- los doctores, científicos que pueden haber llegado a producir su mutación, tenemos la más descerebrada y necia contestación del doctorcito que lo hace firmar para que maten, despedacen, estudien, fotografíen, vendan merchandising y después hagan empanadas con el cuerpo de su hijo:


“No debemos dejarnos impresionar por la literatura de evasión. Se le olvidó firmar uno.”


Esta gente que no se da cuenta que la clase B y el ecologismo son más serias que la buena ciudadanía. Me hizo acordar tanto a Nacho…


Al papá que se le pelan más los cables (o mejor dicho las fibras del corazoncito), tratando de eliminar el problema o la anormalidad, así sea su hijo, como corresponde a un hombre maduro, responsable y viril se le puede achacar mil cosas: a su otro hijo lo deja casi encerrado en la casa de un amigo y le prohíbe ver algo que lo avive de su hermano, acerca del cual le niega toda la información, tarta a su mujer Leonor como si fuera la Eva culpable del pecado original, hasta llegar a garrar a tiros a u propio hijo, pero… vamos a no hacernos los santitos: de seguro nadie tiene un monstruo como hijo y de seguro, de todas maneras, ni bien el hijo molesta por no ser lo que uno esperó o por ser algo no aceptado por una sociedad que empuja a censurarlo, antes de comprenderlo y ayudarlo a ser, la mayoría de los padres niegan la paternidad y si pudieran matarían a tiros a sus hijos. Vamos a no ser bobos, que yo no tengo hijos pero conozco a unos cuántos padres. El que esté libre de culpa que arroje el primer monstruito.
Cómo no me quiero ir al carajo con las interpretaciones personales, reitero: impresionante la historia de relaciones filiales detrás de la trama de monstruitos, el papá reacio que luego tiene terrible evolución de personaje y obviamente la mamá y el hermanito que quieren al niño por más que sea medio deforme y asesino. errores de verosimilitud a cara de pantera disléxica, actuaciones medio patéticas de vez en cuando, pero por lo general la cara de palo y algunas salidas de quicio de Frank amenizan el film. Una sobria muestra de efectos especiales baratelis, dónde los asesinatos son bastante cruditos y chocantes sin mostrar casi nada, una inteligente utilización del entorno infantil para introducir lo macabro: peluches, jardines de infantes, etc. cuyo súmmum es la escena en que chorrea la leche que luego s empieza a mezclar con sangre y un maravilloso guiño de humor cuando todos los milicos quedan apuntando a un nenito rubio que retoza al sol, ignorante de cuanto pueda hacer el bebé monstruito con quien lo confundieron (los milicos pueden hacer cosas así y peores).
Millones de cosas que pueden haber toado esta película como referencia, o aunque sea tener puntos de contacto: la película ultragore francesa “Baby blood”, “Basket case” de Henenlotter, el memecito zombie de la bizarra “Braindead” de Jack Peterson y unas cuantas más. Hay una remake espantosa del 2008 y también un disco en vivo de los Ramones con su título. Y… ¡Ojo al piojo! Tiene la banda sonora de Bernard Herrmann, una de las grandes influencias de Mr. Doctor de Devil Doll. Esta película tiene dos secuelas (el final lo hace bastante evidente) pero por ahora no las voy a comentar porque tengo sueño y mañana me tengo que levantar temprano para repetir medicamento.


¡Una gran muestra de cine barato y rebeldón y está en varias salas!



P.D: ¡Qué jodido que pensaran que alguien iba a comprar ese macaquito del afiche!
Acá les dejo los lynks de unas buenas páginas dónde pueden descargar la película, yo no la voy a subir porque estoy en contra de la piratería... jajajajajajajajajjajajajajajjajajajajajajajjajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja
jaj.


http://abajate.blogspot.com/2009/07/its-alive-1974.html


http://laberintovideoclub.blogspot.com/2009/12/el-monstruo-esta-vivo-its-alive-larry.html

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