sábado, 30 de enero de 2010

LOS CONSEJOS PARA EL HOGAR DE DOÑA POCHA - Cocina - Hoy: Niños Envueltos

Tome seis abortos de caballo, un libro de historia y seis cucharadas de almíbar de frutillas. Agrégueles dosmilcien litros de almíbar a los caballos hasta que tengan la consistencia de un búnker y la apariencia del maná y utilice el libro de historia como papel secante. En lo posible escríbalo usted mismo.
Luego, fríalos junto con dos enormes huevos (o nabos según el idiolecto), uno roto a la izquierda y otro a la derecha del sartén, con filo guillotina, dejando que derramen su masa encefálica lentamente. Sobre ellos, dore levemente doce corderitos, que en lo posible hayan sido asesinados por usted mismo, luego de haberlos conducido al matadero, por medio de una treta vil que les hiciese creer en sus buenas intenciones, fingidas a la perfección, tal como el día que propuso o aceptó casamiento.
Si quiere darle un toque de estación, agregue a gusto, tanta carne como para que la fuente parezca una masacre de Calígula. Puede usar cadáveres humanos en diversas formas de mutilación y despedazamiento, así como de animales en vías de extinción, muertos en las clases de recreación y biología de su hijo mayor. Si desea un toque húmedo en el platillo, derrame sobre él mares de sangre, no importa su procedencia.
También puede acompañarlo con un toque verde esperanza, por lo que debe seguir creyendo en utopías consoladoras e infantiles grandilocuentemente expresadas, utilizadas por las naciones dominantes como medio de intervención y adoctrinamiento masivo (como los derechos humanos), o cúbralo de unos miles de kilos de hojas de marihuana y cocaína plantada por un niño de diez años colombiano a cambio de medio plato de arroz y bordeé con el bello vello púbico de una “budista” de un barrio residencial que consume esa marihuana creyéndose liberal y con conciencia social.
Sirva en rebanadas, o mejor destrozándolo con los dientes. Preséntelo tibio, para que no hiera suceptibilidades dentales. Para mejorar su aspecto visual, acompañelo con una tonelada de modelos publicitarias en ropa interior o desnudas. Tráguelo sin chistar. Decore con tonos pastel. Tire una bomba atómica. Practíqueme una fellatio. Váyase a la putísima madre que lo parió. Suicídese. Mate a su madre. Acompañe con agua bendita. Compre mi próximo recetario.

No hay comentarios:

Publicar un comentario